No quiero enganarte pero hoy sali a buscar nuevas emociones. Queria cambiar algunas cosas viejas pero no pude. Yo se que entiendes cuan humana es la necesidad... fue por eso que desamarre del duro banco del recuerdo algunas cosas que le hacian peso a la galera y la tire a las aguas en busca de un soplo de pasion o de un tiempo en cualquiera de las dos mitades de la noche. Buscaba algo asi como un manojo de alegrias que me hicieran reir, que me sacaran del ostracismo en que me encuentro.
Por la manana camine por la Quinta Avenida. Despues de mirar los rascacielos, ya tarde me fui para Central Park, desde donde pude mirar a plenitud las soberbias estructuras de hierro y cemento de la gran ciudad. El sosegado rumor de los arboles hizo latir mi corazon mas aprisa. Lo senti como un lento regreso al recuerdo de pasados anos cuando tus cabellos rozaban las flores del exhuberante jardin niuyorquino... Que virgen te mirabas en la gran ventana de la gran ciudad!
Me sente en una banca donde jugaban algunos pajarillos, muy a la orilla del estanque de agua y bajo la sombra de los arboles. En los bordes de la masa acuosa varias personas echaban al estanque sus barquitos de juguetes, veleros y pequenos botecillos a control remoto que se "hacian a la mar" vagando entre los continentes de la imaginacion jugando a cruzar al otro lado del mundo. Asi estuve largo rato, mientras miraba estas pequeneces bordeadas por el imponente espectaculo de la ciudad, mis tristezas poco a poco se escondieron en alguna parte de mi. Senti como si en mi pecho un gusanito escarbaba buscando el deleite de mejores recuerdos. Por esto saque de mi bolsillo, a la luz del de la dulzura del dia, las tres fotografias que yo te habia tomado posando a la orilla del estanque de agua. Recuerdo ese dia porque hubo un sol maravilloso acompanado de un viento calido y seco que hacia perfecta la hora para nuestra gran fiesta. Me deje llevar por el deseo de estar mas a la sombra, donde falta la luz y te vi salir desnuda del estanque de agua. Venias acompanada de la gran luna del verano y del arrullo de los pajaros. La ciudad se hizo luz cuando te asomaste al mundo y la furia de su musculo fue calmado... Que placer tan infinito mirarte asi!. Antes que te extinguieras como una llama que apaga el viento te devore con los besos mas dulces de mi vida. Esa fue una de nuestras extraordinarias aventuras, una de tantas que nosotros hicimos en ese pequeno terruno a cuyos bordes se agita la ambicion de todos.
Ahora el recuerdo es inmortal y la ciudad tambien, pero esta sed invencible solo se apaga si tu me llevas al placer infinito de tu oculta morada.
Mas tarde bajo la sombra triste de la noche comprendi que todo haia quedado en un sueno que surca mi vida cada manana. Apure el paso porque detras de los arboles acechaba el eco perdido de tu voz. Tenia que regresar a casa porque ya llegaba la hora de entrar a las brumas del espejo. El estanque de agua me lo habia recordado. Asi, como pude, arrastre mi cuerpo hasta ti, para oir el rumor de voz llamandome otra vez. |