Estas rosas que hoy te traje las compre porque me parecieron muy juveniles por su forma tan particular como estan abiertos sus petalos. Ademas, sus largos tallos erizados de espinas me recuerda la penitencia que la vida me ha puesto... Un castigo? No es un castigo. Es una alegria enferma que ya no tiene cura; es una fiesta a cuyos instrumentos de musica se les han roto las cuerdas. Hay que tener voluntad de hierro y fuego y mucha esperanza para soportar este pacto que la vida me ha puesto, y yo, apenas soy un ser idolatra rechazado por Dios, que esta siendo preparado para el holocausto final.
Estoy contigo otra vez mirando el espejo, donde el desfile de sombras viene acompanado por un cortejo de espiritus. El espiritu mayor me senala con su dedo. Tiene el rostro de estatua, la mano tallada al golpe del hacha y en su rostro dos llamas se asoman por las orbitas de sus cuencas... en el centro de todos, como una lumbrera estas tu (nnaaa), con esa misma pasion que me quema las entranas y esos ojos tan profundos y vivos que encienden mi fuego!
"Aqui estoy" me has dicho, y yo estiro mi mano temblorosa hasta ti, y en ese feliz instante, llevado por el ardor de la pasion, mi eterno amor se esfuma dejandome una tristeza grande. |