Sus ojos, son una barrera que me cierra las puertas
de la vulnerabilidad y a la locura.
Sus ojos, envidian me dan,
de lo que pueden ver de verdad,
sin tener nada que lo impida y tus manos acariciar.
Sus ojos, como dos estalactitas de hielo,
clavándose en mi ser,
la realidad fría, frena mis sueños,
sin poderlos comprender .
Sus ojos, juzgándome sin saber,
la encrucijada que tengo entre mi equilibrio
y el descontrol que se apodera de mi mente.
Consiente pido perdón a mi Dios,
por cerrar mis parpados
y poder disfrutar de su sonrisa,
señales, delirios,
al infierno seguro,
pero no tengo ninguna prisa.
Esa imagen inmortalizada, me desvela, quitándome la tranquilidad que me abrigaba.
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