Santa Justa, Majaravique, San José de la Rinconada. El tren de cercanías me debía llevar dos estaciones al pueblo donde viviría en las inmediaciones de Sevilla. Calle Madrid 108. Venia cansado del viaje de Buenos Aires-Baraja, en un vuelo odioso y movido. Lleno de marineros pescadores de Vigo que no paraban de cantar y moverse impidiendo toda forma de descanso. Luego un taxi a Atocha, el Alta Velocidad Española y las 2,15 minutos a Sevilla, luego el empalme con el tren de Cercanías en suma. San José de la Rinconada luego de casi un día de viaje y esperas. No daba más. Solo quería una cama. Al bajar de tren pregunte donde quedaba la calle. Oh mi dios. Al otro extremo, sobre la ruta a la Rinconada-Sevilla, por lo que a caminar se ha dicho las diez cuadras de la estación a la ruta, que mal gracia me hacia pero no había otra cosa que hacer si debía llegar al inmueble que había alquilado y quería una cama. Así que tome el bolso y la valija y emprendí sobre el soleado mediodía de verano el camino hacia la ruta. Que peste, mi dios, que calor, que viento seco del Sahara. Al llegar, toco timbre subo las escalares del condominio y en el primer piso no hay nadie. Pero, ¿no se me daría nada bien?, tenía mucha sed, muchísima, estaba amargado, cansado y de mal talante. Retomo hasta la Plaza del pueblo unas cuatro cuadras de camino sobre mis pasos, en busca de tomar un poco de agua mineral, fría, bien fría, el bar estaba abierto, se lo notaba fresco, y había una puerta vaivén, cuando voy a extender la mano para abrirla veo dos carteles de prohibido. Uno a la altura de la mano, el de prohibido fumar en el establecimiento. El cual me parecía correcto. Pero el otro, el más llamativo y a la altura del hocico de un perro de tamaño domestico, que decía: Prohibida la entrada de animales. Me reí por dentro, me dije por suerte no traje el perro, se hubiera visto intimidado el can al ver que era rechazado de plano al entrar al establecimiento, es discriminatorio. El agua no solo refresco mis entrañas, sino que le puso humedad a mi risa por el cartel. |