La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - josef - 'Busco y Recuerdo...'
Busco y Recuerdo...
Trompetas de guerra, ejércitos que acechan. La paz está truncada, la paz murió...
Llevo días, tal vez meses, recorriendo paramos de muerte, todo está oscuro, gélido, calcinado. El sol desapareció con las primeras deflagraciones, el cielo se volvió marrón como el café. Huele a chatarra podrida, a inmundicia, el aire pica como el carbonato de calcio y la carne se quema con un simple rayo de luz. El agua está envenenada y los blindados y bulldozers siguen escupiendo fuego y metralla… ¿en nombre de quién y para qué?
Busco a Alexia, sé que está viva, en algún lugar. Amarla era tan fácil durante las mañanas soleadas del último verano de paz, nuestros corazones latían con fuerza; estaban vivos. Ahora, en su soledad, mi órgano reposa aterido. Recuerdo la habitación azul, sus labios gruesos, sus ojos concéntricos, su mirada cálida y verde, recuerdo otra vida distinta, un mundo diferente. Anterior a las conquistas, con cada ser en su lugar, iluminado de sol y promesas. ¿Por qué la ambición nos mató? Hacíamos el amor en la piscina, como las ranas; en la hierba, como libélulas; hacíamos el amor todos los días del año sin dejar uno sólo al azar. Y gemíamos, llorábamos, de placer tantas veces, unidos.
Los perfiles de la tropa se difuminan a lo lejos; avanzan como insectos por caminos que una vez fueron otros. En vez de un clavel blanco y cálido gobierno un fusil frío y mortal. Desciendo barrancos y los repueblo de ánimas, soy la muerte amiga de Satán, el Ángel Caído. Ahora soy eso, antes fui una eterna promesa de felicidad que se marchitó dejándose vencer por el miedo.
¡La veo! Es la torre de marfil. Último reducto del ser puro. Dicen que en ella moran las almas celestes y todavía habita la paz mudada de nombre; dicen que para quien la tome será la victoria; pero yo no creo ya en las victorias. Siempre buscamos victorias, premios, ganancias. Somos efímeros y amamos el reconocimiento de seres que como nosotros desean ser reconocidos. Yo quiero ser… nada, tan solo busco a Alexia.
Recuerdo las primaveras cuando las flores germinaban; íbamos al campo. Reíamos tomándonos de las manos con el candor de chiquillos. Ella jamás me permitió separar una sola; recuerdo los zorros blancos y pardos, el trino del picacantos, el rugido del sirex, recuerdo las canciones, sus canciones, al crepúsculo multicolor e irisado de las tres lunas de Orión… busco el recuerdo, para siempre, de Alexia…
José Fernández del Vallado. Josef. Abril 9 2008.
Texto de josef agregado el 09-04-2008. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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