Todo empezó, bueno casi todo, un día que parecía noche, nadie sabe, el caso es que comenzó, creo, en la casa vieja que era medio nueva, era como casa y como departamento, algo así pero casi no; si fue que ocurrió, nadie lo esperaba, o todos lo veían venir, como sea la puerta se abrió, no era la puerta, pero si fue la puerta la que se abrió y se abrió sola, bueno, no sola, nada mas que nadie la abrió y se abrió; tal vez si sola, nadie vio, todos estaban ahí pero nadie vio, o nadie estaba ahí y todos vieron, vaya uno a saber. La puerta estaba abierta (bueno, como abierta).
Todos pero nadie nada que lleno cuando sola y adentro muy extraño se atrevió que era al cuarto de miedo y flojera entendía en la carne y hasta en los huesos esperar para ver ocurrió una tres horas casi sin respirar; luego comenzaron titubeando y frases entrecortadas poco a poco volviendo a la casa se sentía ligero la puerta cuando nadie y todos al tiempo el café de las tazas. El doctor seria un gato entrado por el olor que se preparaba jugaban cartas el te de las cinco acepto porque gran parte asunto demasiado simple. El gato pero nadie hizo caso aguda que culpaba de los ruidos comentaba confiado probablemente se colaba de entrada correctamente. Todos entendían a medias.
Ya pasadas las nueve todos coincidieron en que debían ir a ver lo que ocurría detrás de la puerta y de regreso, pero y de regreso, pero y de regreso… oserger ed y atreup al ed sarted airruco euq ol rev a ri naibed euq ne noreidicnioc sodot eveun sal sadasap ay
Cuando abrieron la puerta (si es que la abrieron) lo vieron todo: no era nada, o algo así…
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