Camino a la rutina
Hoy me levanté como siempre pero distinto, distinto como siempre.
Me levanté tras duras peleas contra ese algo que dice "quedate durmiendo, después lo recuperas, lo arreglas." o "no importa dejalo, si total…, olvidate, acá estas bien."
Entremezclé por algunos largos minutos que se esfumaron en un abrir y cerrar de ojos una amigable conversación de mi emisora de costumbre con alguna otra cosa que no sabría decir que fue, cuestión que reabrí mis ojos al escuchar un irritante chirrido del radio despertador que estremeció en sintonía. Miré sus imponentes números amarillo brillante tronar y pensé ya mas conciente, otra vez tarde.
Salté fuera de la cama, busqué mis medias pérdidas por algún lugar bajo mi cama, tomé el pantalón y alguna otra prenda que estaba a mano, el calzado ¿Dónde están las zapatillas? las perdí ¿? En fin busqué alguna otra cosa, allí dentro del papelero bajo el escritorio, si mis alpargatas azules. Buen lugar.
Bien, pasé a la cocina, hoy como siempre: desayuno rápido una taza de leche con avena y copos de maíz, voy al baño me alineo levemente para mostrar al menos un mínimo de buena presencia. Aun falta tomar las cosas que preciso. Pienso rápidamente que tengo hoy, a que hora regreso y si preciso esto, lo otro o aquello y lo cargo en la mochila.
Salí al patio delantero, un zorzal cantándole a la hermosa mañana primaveral, la impagable frescura matinal siendo augurio de un día esplendoroso.
¿A donde voy?
agarraré mi vieja bicicleta, acaso estará inflada o tendré que pedalear con excesivo esfuerzo, atravesaré la ciudad por el camino de siempre mirando gente que viene, que va, apurada, tranquila, feliz, triste, hambrienta, solitaria, enamorada, hay de todo, doblaré en la avenida pasaré por la escuela del barrio, los niños estarán entrando, luego rodearé una plaza y tomaré ya allí el resto menos hermoso del camino en el que las calles se pueblan de autos en exceso por doquier, ruidosos, nerviosos e insultantes, ¿me dejaran paso?, claro que no, tendré que frenar y volver a arrancar una y otra vez. Es lindo ver la ciudad despertar, cortinas que se elevan rostros dormidos, mujeres hermosas, caricias de sol.
Luego llegaré a la facultad, cuantas veces pedaleé esas calles cuanto tiempo invertí todo lo que deje por... , y allí estaré una vez mas abstrayéndome de lo importante, lo impostergable postergado una vez mas y luego..
luego solo cosas de rutina.
Si definitivamente a eso voy a la rutina.
Luego conociendo mi destino partí.
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