Ilusionario onírico recalentado,
para levantarme cada mañana
y respirar, porque
¿Recuerdas chica?
Nunca hubo nada.
Caleidoscópica regénesis dopada,
Y subo, como siempre
A buscarte a la terraza.
Sí, ¡Ahí estás!
Adiós palabras...
Ensueño surreal alterado,
en el que me acuesto contigo.
y cuando lo permito
hasta me duermo
y sonrío.
Autorreflejo distorfrénico y sombrío
si el espejo se me cruza traidor
¿Es que nadie más,
percibe mi delirio?
Ni siquiera tú, amor...
Después de ti, o me reinvento, o muero. |