Así como todas las sociedades que están llegando a su fin por diversos motivos, creo que este sitio esta en decadencia. No están en declive los links o la estética del sitio, sino las palabras. Desconozco los inicios de esta página, pero así como el cambio climático se refleja en los hielos que se derriten cada año más, aquí la decadencia se aprecia en los foros y en los textos, que proceden de los usuarios. Sólo dense una vuelta por los foros y regocíjense del absurdo, el problema es cuando dicha escena se reproduce periódicamente, entonces sólo me dan nauseas; y créanme que prefiero mucho más la nausea por alcohol que esta, ya que al menos a la última le precede un estado eufórico de diversión que aquí no existe.
¿Dónde esta la causa de este mal? Bien, antes de responder a esta pregunta me haré cargo de lo que alguien podría calificar de presunción. Yo creo que es un mal bajo estas condiciones, si este sitio trata sobre literatura encuentro insólito el estado en el que se encuentra hoy, pero tremendamente válido para otro tipo de sitios, por ejemplo como “el antro”. Desde esta perspectiva, y en la que es un mal, creo que las causas son múltiples, pero todas ellas prescindibles. Partiendo por los usuarios, quienes quizás renegando su personalidad autista en la “vida real”, vienen aquí a insultar gratuitamente y contaminar con ranchos de estiércol esta pagina. No esta dentro de mis soluciones la de convertir a este sitio en un ghetto, primero porque no tengo las facultades para hacer algo así y segundo porque me parece que hay que ser tolerante con todo tipo de personas, pero esto último sólo en la vida pública. Si en la Universidad comparto ramos con un comunista, anarquista o fascista aquella persona tiene la potestad que le otorga la Constitución para referir con respeto su opinión sobre los temas tratados, y a su vez el derecho a no ser discriminado por esto. Desconozco las normas universales del Internet, pero este sitio contiene una rudimentaria forma de derecho, y hay un artículo particularmente interesante:
2. En particular, se considerará fuera de tópico todo mensaje que ofenda a otro participante, que tenga contenido discriminatorio de cualquier tipo o que viole las leyes civiles.
Para aprovechar los máximos beneficios que esta página otorga se debe uno inscribir y suscribir a una forma rudimentaria de contrato que supone que el usuario comprendió las reglas y “se compromete” a cumplirlas. (Tácito) En este sentido este sitio es privado, nadie puede entrar y publicar sin ser usuario y haber suscrito a un contrato. Cuando cualquiera de ustedes compra un diario y le entrega su dinero al quiosquero pierde el derecho de propiedad sobre su dinero, pero adquiere el derecho de propiedad sobre el diario; de esta manera cuando se inscriben al sitio pierden el derecho a su “plena libertad” (lo que supone la obediencia a ciertas normas), pero a su vez adquieren derechos como los de publicar textos, etc.
Como este sitio no es una selva indómita, sino que un recinto privado al cual uno se puede inscribir gratuitamente, el administrador de esta pagina posee la facultad de eliminar mensajes en libros de visitas, textos de carácter pornográfico y mensajes en los foros, de esta misma manera puede borrar de la base de datos a los usuarios que se clonan (más bien debería) y a aquellos que insultan. Puede conocer a los que se clonan comparando IP, aunque debe existir más de un caso en que el ocioso posee dos computadores o algún programa que altera esta cifra.
Pero no es el objetivo encerrar, eso déjenselo a los jueces de la vida real. Me parece mucho más razonable justificar las acciones sobre la base del cumplimiento de normas, y no dogmas. Así como toda sociedad, esta página necesita una actualización de normas, ya que ha crecido tanto que se hace insostenible su manutención a partir de fundamentos precarios como los existentes.
Creo que renovando las normas y adaptándolas a las nuevas circunstancias se podrá configurar un sitio mejor y más literario y separar aguas, no hablo de una página de escritores refunfuñadores y solemnes, sino sujetos que se presten respetuosamente para debates y más que nada que tengan el ánimo de escribir literatura y leer la de los otros.
Pretendo que el administrador del sitio considere esto, y que todos juntos, a quienes que en verdad les interesa la literatura colaboren con propuestas normativas y prácticas.
Y por último, ojala que se lea esta columna de opinión desde una perspectiva crítica, tanto como la que tuve que utilizar yo para escribir esto, que surjan proposiciones para cambiar el rumbo que este sitio de literatura (lo último que posee hoy en día) ha tomado; y a el caballo de don Quijote, al chancho sin mente, al amante de philip glass y otros, espero su silencio preferiblemente, pero si su lengua no se los permite les rogaría que cambien su tan aburrido discurso irónico.
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