¡Calla!
¡Guarda silencio!
No digas que la amas,
Mejor canta o llora,
Sin dejar de mirarla.
Mira sus ojos,
Su pelo;
Enamórate sin remedio;
Atúrdete hasta el cansancio
Y descubre el infierno de soñar despierto.
Si hablas,
No utilices palabras,
Pues los suspiros son más eternos,
Con ellos dile que salió de un cuento de hadas
O de las entrañas de un Dios,
Que aún no conocemos;
Después…
Conténtate con mirar el cielo. |