Flacos
Por: Eddy Grullon
Siempre he tratado de mantener la distancia con todo el mundo, hasta con mi padre y mi madre que me regalaron la vida, pero aquella tarde la perdí, la perdí por completo, yo estaba sentado en mi casa, cuando de momento veo que llega un hombre de la calle, flaco, muy flaco, pero este tenía una espada en su espalda. Yo me quedé mirándolo y me dije: ¿Quién es este hombre? ¿Qué busca? Luego le pregunto, ¿Quién es usted? Pero este no dijo nada, ni media palabra, pero todavía lo recuerdo, ohh, era tan flaco, pero tan flaco, y vuelvo a preguntarme ¿Quién es este hombre? ¿De dónde salió? Pero sigo mirándolo porque en realidad es muy delgado.
Luego veo que se queda mirándome con esos ojos, pero en ese momento me molesto un poco, porque yo estaba en mi casa, en mí propiedad, no tenía ningún derecho sobre mí, no debió mirarme mal, ¡coñazo!... ¡maldita sea!... pero no me atreví a hablarle mal, no podía, ni quería. Pero sigo mirándolo. En ese mismo instante, veo que llega otro más, este también era muy flaco, igual al primero, y me quedo mirándolo… porque en verdad me llamaban mucho la atención los dos flacos, eran muy delgados, muy flacos, tan flacos como el mismo lápiz con el que estoy escribiendo estas palabras, pero lo miro bien, y me digo: que extraños son, y digo en voz alta, que bueno soy, no lo conozco y mira…
Luego me le acerco un poco, y veo sus piernas, pero en ese momento, cuando mis ojos miran las piernas de estos dos flacos, estas estaban en el aire, estaban flotando en el vacío, no estaban afincando el suelo, entonces me pregunté ¿Qué significa esto? ¿Quiénes son ustedes? Pero lo dije con una voz muy fuerte, y con respeto, y le pregunto de nuevo, ¿quiénes son ustedes? Entonces uno de ellos al ver mi desesperación me dijo: no, no tenga miedo, no te vamos a hacer daño, después de todo nosotros también somos de esta tierra, pero si queremos enseñarte algo. Y en ese mismo momento, veo que llega otro flaco más, ohh Dios – dije ¿Qué es esto? Reunión de flacos, pero seguía notando algo muy extraño en estos flacos, pues los tres traían una bella espada en su espalda, uhhh… ¿Qué significará esa bella y poderosa espada en su espalda? ¿Qué significara…? – decía - ¿Qué son? Guerreros…. No, no, es que no, imposible, porque son muy flacos, no pueden ser guerreros, son demasiado desnutridos, pero demasiado, diría.
Lugo ellos tres se movieron, e hicieron una especie de presentación, y se movían de una manera muy extraña, hacían como una presentación, yo los miraba, no por lo que estos hacían, ni por su flaquencia, ni por la espada tampoco, si no porque estos flacos estaban flotando en el aire, ellos se movían sin pisar el suelo, pero veo que se acercan, y como, en un abrir y cerrar de ojos, uno de ellos tomo su espada, y le cortó la cabeza a uno de sus compañeros. Yo me asuste mucho al ver esto, el flaco le había mochado la cabeza a otro flaco más. Pero yo le dije: ¡Qué hiciste!, lo mataste, mataste a tu compañero, ¡mataste al flaco!, pero lo dije levantando la voz.
Pero en ese momento, el hombre que estaba sin cabeza comenzó a hablarme, y a decirme cosas, como por ejemplo: Mira, mira lo que puedo hacer, puedo hablar, a pesar, que no tengo cabeza pegada al cuerpo, mira como hablo, pero ahora quiero que pongas mucha atención, mira lo que voy hacer, voy a unir mi cabeza al cuerpo, y así fue, la cabeza de este se unió al cuerpo, como si el flaco fuese un Dios, o un camizama, este loco se pegó al cuerpo como si el tiempo se hubiese devuelto para atrás, luego se paró y me dijo: ya, ya, ¿sabe quiénes somos nosotros? ¿Sabe de dónde somos? Pero le dije: no, no sé quiénes son ustedes, y le pregunté: ¿Usted me puede decir quiénes son ustedes? Pero empezaron nuevamente a hacer esa cosa, el mismo espectáculo, esta vez fue diferente, muy diferente, porque uno de estos flacos tomo su espada y picoteó como un pollo a uno de los flacos, el brazo, la cabeza, los pies, el estomago, creo que le mentiría si no lo destrozo en más de mil pedacitos.
Le sacó todos los órganos, yo estaba ahí, pero por suerte pude contenerme ante esta situación, y pude seguir observando el espectáculo, pero nuevamente empezó a unirse, pieza por pieza, entonces dije: aquí tiene que haber algo, un misterio, no sé, pero tiene que haber algo, yo no sabía lo que era, pero sí era muy extraño.
Y seguía uniéndose, todo su hermoso cuerpo se reconstruía ohhhhh. Ya veo, creo que esa es la razón por la cual ellos son tan flacos “¿o me equivocó?”. Y seguía uniéndose, poco a poco se reconstruía, luego empezaba a hablarme, y se la lucía. Así es, en ese momento en que su cuerpo se reconstruía este se la lucia, y decía: Mira, mira, ¿Tú puedes hacer esto? ¿Cómo tú crees, que el hombre que tú conoces puede hacer estas cosas? ¿Estás viendo? Si tú no puede flotar en el aire, que es algo tan sencillo y simple ¿cómo crees entonces que te vamos a ayudar?
Y así fue, todo el cuerpo de este flaco se unió. Luego me dijo: ya, ya. ¿sabe quiénes somos nosotros? Entonces yo le miré, y le dije: claro que sé quiénes son ustedes, claro que sí. Ustedes tres, ustedes tres son tres locos, tres malditos flacos locos. Tres camizamas locos.
Fin.
Santiago República Dominicana.
14 de abril del 2008.
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