Te cuento: tuve un sueño otra vez raro, estábamos juntos en Necaxa, aunque se supone que en Aguascalientes, y en lo que tú te ibas al quiosco, yo me quedaba con una viejita marihuana que dí por hecho que era nuestra vecina (una vecina imaginaria porque no era la viejita de enfrente); ya le había prestado doscientos pesos, cuando me pidió otros cincuenta para sus tamales (aunque las dos sabíamos que era para echarse otro porro); después de pensarlo se lo dí, y no recuerdo qué pasó después que estaba en el estacionamiento de la UAA, pero del lado de atrás de Soriana, por donde está Educación a Distancia. Había un carro gris largo abierto, estacionado allí solo, y concluí que era el de Silva (mi exjefe), y en el techo del carro había $250 que equivalían a la cantidad que daba por perdida. Dudé; no sabía si tomarlos o no, cuando de pronto me pareció ver algo en el cielo, pero como hasta en sueños estoy ciega presté atención al cielo y entonces vi el momento exacto en que hizo erupción el Popocatépetl; resultó que estaba muy cerca de él (aunque en teoría estaba en la UAA) y yo veía muy cerca la lava como una gigante bola en movimiento que acaparaba la mitad de la atmósfera, mientras la otra mitad era la única salida para sobrevivir; todavía en el sueño pensé: "es hermoso, pero ya nos llevó la chingada"... ; empecé a correr cuando de pronto se acababa el piso y había que dar un salto hacia abajo para seguir el camino; yo salté a un árbol para caer en el siguiente piso... y todavía traté de tomar un autobús; pasó la ruta que me deja por la casa, en Puebla, y en eso me desperté porque recordé que tengo una clase en línea a las 10. Me levanté un poco antes, a las 8 y pico. Por cierto, un día como hoy, el año pasado llegábamos a la casa en Primo Verdad y a tí te daba un dolor de toro que hasta entonces supe de él.
|