A veces no hace falta que te hable
porque cuando te miro
sabes lo que te quiero decir.
A veces no hace falta
que te marches para extrañarte,
si cuando te tengo a mi lado y cierro los ojitos
ya te comienzo a extrañar.
A veces no hace falta
todo el dinero del mundo
para construir un imperio
si el amor se construye de confianza,
de sinceridad, de anhelos, de esfuerzo,
de comprensión...
esas son las paredes de nuestro amor.
A veces no hace falta
que yo esté a tu lado, contigo...
porque mi alma te seguirá a donde vayas
recordándote cuánto, pero cuánto "TE AMO". |