A mi amigo Carlos J. Anández, cineasta, poeta, músico… hombre de nuestro tiempo.
Sustancialmente necesarias,
Imágenes yuxtapuestas,
Diáfana claridad
transluciéndose
rotundamente,
en cada fundido,
en cada contraplano,
en cada hallazgo
que ocurre frente al objetivo
de una cámara
que esculpe realidades
por designios imperturbables,
de inquebrantables,
certeras,
intuiciones
como los dedos
del alfarero
en acción,
sin mayores aspavientos
La síntesis perfecta
hasta en cada pequeña imperfección,
jironeando
en cada encuadre
las presencias,
retomando iluminadas
geografías,
germinando
lacerantes abstracciones,
irradiando interrogantes
primordiales,
prometeica llama eterna,
cálidamente afirmando
sin subrayar,
dignamente sosteniendo
sin exclamar,
sutilmente reiterando
sin aturdir,
una y otra vez,
el filme del maestro
vuelve a fluir.
Eytán Lasca © abril de 2008
|