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Patita de perro

Por: Eddy grullón

No hace muchos años me encontraba en un lugar muy extraño, pero tan extraño, yo no sé cómo diablo llegue a este lugar, creo que me paso por andariego, por patita de perro, porque aquella tarde salí de mi casa sin rumbo alguno, sin destino. Lo cierto es que este lugar era para hombre, allí todos son ladrones, tremendo ladrones, finos ladrones, y hasta violadores.

Cuando llegué a este pueblo, miraba todas las casas, porque en verdad llamaban mucho mi atención, y los negocios también, noté que todos allí se quedaron mirándome, y me miraban muy fijamente de arriba abajo, no, no, es que no puedo olvidar esos ojos, eran ojos llenos de maldad, y malicia. Pero inmediatamente llego al instante me llegaron tres jóvenes con una guitarra, y me dijeron: venga, venga señor, y me preguntaron ¿quiere usted que le cantemos una canción?

Pero todavía lo recuerdo, porque estos eran muy amable, oh tan amable, y seguían hablándome, y me dicen: ¡pida! usted señor lo que quiera, no olvide que nosotros estamos para esto, para servirle, yo al oír estas palabras me sentí muy bien y alagado, pero pensé mirándolo a los tres, esto no saben, ni se imaginan el pobre diablo que soy.

Pero seguían portándose muy bien conmigo, notaba que de los tres jóvenes sólo había uno que hablaba, los otros dos se portaban muy extraño, y seguía ofreciéndose y decía: ¡venga, venga señor!! Tome asiento, a usted se le nota que es un hombre muy rico, siéntese señor. Entonces lo complací, y me senté con ellos, luego me dice: ¿Qué quiere usted que le cantemos señor? Diga usted la clase de música que le gusta, y nosotros con mucho gusto. Pero yo en ese momento le reproche y le dije: ¡no, no! yo no tengo dinero, y el dijo: no, no, eso no importa señor, ya le dije que nosotros sólo queremos hacerlo sentir bien, y en ese momento empezó a tocar la guitarra, pero era un sonido muy agudo, sonoro y extraño, yo nunca había escuchado música alguna, era un sonido corrupto, buscaba placer, ese sonido quería sexo, era un sonido endemoniado y burlón, seducía hombre y mujeres, yo no sé qué diablo tenía ese sonido. Lo cierto es, que en ese momento, en ese instante, el sonido me producía un efecto, no voy a intentar decir en donde, pero este me estaba durmiendo. Este sonido diabólico entraba directamente por mi cerebro, pero no era por mis oídos, porque me lo tapaba, me lo cubría, pero era igual, yo me estaba durmiendo, el sonido de la guitarra me estaba durmiendo, y si los desgraciados lo hicieron me llevan a un quinto sueño.

Pero todo era tan bien planeado, como tan exacto, porque estos se aprovecharon de mi sueño, me desnudaron, cuando desperté pude darme cuenta de todo lo que había pasado, porque estos me dejaron como Dios me trajo al mundo, no sólo me desnudaron, los malditos se aprovecharon y me violaron, estos tres jóvenes me lo hicieron por la nalga, que desgraciado son, que hambre tenían esto, increíble, usaron la guitarra para llevarme a un sueño profundo, entonces me pregunté

¿Donde están?

¡Canalla!! Como se atreven, pero a mí no es nada que me pase por patita de perro. Pero, y ahora que voy hacer sin ropa – dije. ¡Maldición, me llevan la ropa!! Pero en ese instante llego un hombre muy extraño, y me dijo: ven, ven con migo, que ellos no lo van a volver hacer. Ven, que yo te voy a dar ropa. Este tenía un vehículo, me montó y me llevo a su casa, me dio ropa y de comer también, conversamos mucho. Pero, notaba algo extraño en este señor, era su voz, tenía una voz muy extraña y muy fina, parecía un locutor, hablé mucho con este. Pero notaba algo en el, si era eso, tenía malicia, era malo, muy malo.

Pero mi visita no fue de mucho agrado en esta casa, no dure mucho allí
salí a caminar en el pueblo, pero en ese momento no dure mucho en la calle cuando de momento se me acerca un señor, este también se me presento muy amable, y me dice: hola… ¿Como está usted? ¿Dígame en que lo puedo ayudar? ¿Cómo se llama?

Pero yo sabía cuáles eran sus intenciones, era tan indecente, porque seguía hablándome, y no se callaba, yo no quería hablarle, pero este era malo, y me dijo: hay mira, que pantalón tan bonito, ¿donde lo compraste? y seguía hablando. Oh señor, es usted muy elegante…

Era malo, igual a los demás, lo ignoraba, pero este insistía y no se me quitaba del lado, yo no quería escucharlo hablar, lo rechazaba, pero nada este seguía hablando, parecía una maquina, un radio, yo silbaba, zzzzzzzz y miraba para arriba, y seguía silbando zzzzzzz y lo miraba de entre ojos ¡maldición! ¡Maldición!! ¡Canalla! Y lo miraba, se burlaba de mi, se reía, pero de pronto saco una flauta, tremenda flauta, y empezó a tocarla, ya sabía lo que era, me lo imaginaba. En ese momento me mande a correr, pero el malvado corrió con migo, y la tocaba, yo no podía hacer nada, me cubría los oídos para no escuchar el sonido que esta producía, pero era inútil, no sé como diablo este sonido entraba a mi cerebro. El sonido era tan fuerte que me hipnotizaba la vida, y así lo izo me durmió, luego me llevo a un lugar muy extraño y sólo.

Pero entonces sucedió lo mismo, cuando desperté, cuando me veo, estaba desnudo en pelota, pensé y me digo: que malo son, que desgraciado son. Pero por suerte llego el mismo señor, el mismo loco, y me llevo, pero esta vez me llevo a la casa donde vivían los tres mosqueteros, allí este planto una conversación, yo no sólo lo miraba hablar, si no que lo escuchaba, observaba su mala fe, luego me preguntaba, ¿Qué será lo piensa? Que soy estúpido, y seguía hablando con su linda voz de locutor, y decía: no me vuelvan a tocar el muchacho, tengan mucho cuidado con él. Luego le picaba el ojo izquierdo como quien dice. Pero seguía disimulándome, y decía: oyeron, tengan mucho cuidado cuando esos momentos lleguen. Pero no lo vuelvan hacer, y lo miraba cuando señalaba con la boca la guitarra, inclinaba su boca, su fea boca, como si esta fuera un dedo, luego se burlaba diciendo, vallan y busquen la guitarra. Y dije: maldición las cosas que uno tiene que pasar, pero a mí no es nada que me pase por patita de perro.

Luego me presento en su vehículo. Y me llevo a la casa de nuevo, una vez allí empezó a reprocharme mucho, y me dijo: oye ten mucho cuidado, porque ya eres ¡mío!, y ten mucho cuidado con mis cosas, porque a mí no me gusta que le pongan la mano, y mucho menos con las manos sucia. Yo no lo soportaba, es tan indecente, todo le molestaba, ¡todo! ¡Maldito locutor! – decía, y seguía hablándome y me dijo: mañana cuando te levante quiero que lave el piso, ah y friega las losas, porque me gusta mucho la higiene, además, creo que viene visita para la casa, entonces yo me preguntaba.
¿En donde diablo estoy? en el infierno, pero. ¿Cuál será este?
Y, ¿como diablo iré a salir de aquí?

las horas pasaban, pero por desgracia la noche llego, pero no oscureció bien cuando de momento llegan los mismos tres guitarristas, inmediatamente los vi pude darme cuenta de cuáles eran sus intenciones, porque yo no soy loco, ni estúpido.

Empezaron hablarme, pero mientras estos me hablaban, yo le disimulaba, no quería tener conversación con estos locos. Le di variaba el tema con tal de que estos se fueran de mi lado, pero todo mis esfuerzos fueron inútiles, porque vinieron con la grúa en las manos sacaron la guitarra, la maldita guitarra, y empezaron a tocar ese sonido seductor de hombres, era un sonido agudo y sonoro, exigía placer, no sé lo que sucedía, pero este sonido tenía al diablo, porque en ese momento me cubría los oídos, me movía para halla y para acá, mientras ellos se reían.

Creo que era el sonido, este era un sonido agudo, y muy extraño, yo nunca había escuchado sonido alguno o parecido, no entraba por mis oídos, entraba directamente por mi cerebro, pero yo seguía moviéndome, me movía pero nada, caí, caí duro como una piedra al suelo, creo que si que el sueño es traicionero, porque tuve que rendirme, pero la historia tiende a repetirse, porque cuando desperté, me di cuenta del desastre que hicieron, esos locos.

Me violaron, me usaron como objeto, me dejaron sucio, muy sucio, y me sentía mal, muy mal. Y me preguntaba

- ¿Cómo iré a salir de aquí?
- ¿Dónde está mi casa?
- ¿En dónde estoy?
- ¿Será este uno de los infiernos?
- ¿Y usted?
¿Me puede dar una respuesta?

Santiago, República Dominicana
17 de abril del 2008.

Texto agregado el 22-04-2008, y leído por 43 visitantes. (2 votos)


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