EL NENE DE OJOS DOS Y LA MUERTE
(la timba)
- Este es el cuarto chinchón que gano y encima corto con el comodín. -dice el nene de ojos dos.
- Es que yo juego sin comodín, permiso...
La muerte se come las dos cartas blancas.
- Mejor para mi, este es el cuarto chinchón que gano.- desafiante el nene.
- También juego sin los bastos ni las espadas.
Un bollito y a la boca.
- El chinchón es de oro: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7
El nene de ojos dos rascandose un ojo.
- Así no vale, a mi me enseñaron que el oro es para lucirlo en el cuello y los números son para contar los años que quedan...- sostiene la muerte
- ...hasta tu próxima visita.- sostiene el nene
La muerte se come los oros. Todos, los pares y los impares. Repite el seis con un provechito.
- Ahora que sólo nos quedan las copas ¿hacemos el juego tan temido?
con la mirada llena de misterios el nene.
La muerte se pone pálida y antes que siga con esa tonta idea se come las cartas de copa.
Respira aliviada.
- Cuanta inocencia tenes -dice el nene- el cuarto partido fué de culo sucio y no de chinchón. A cumplir la prenda, dame unos segundos para pensar.
El nene se sienta de espaldas a la muerte mientras que esta traquetea los huesos de sus dedos huesudos.
- Y si pido un indulto y jugamos al tutti frutti?
- no podemos -responde el nene- también te comiste los lápices. |