Crónica de Una Entrevista.
NOTA: Esta es mi primera entrevista, hecha a Miguel Claria, un reconocido periodista argentino-cordobés. Fue publicada en la revista Dejando Huellas de la ciudad de Villa Allende, pcia. de Córdoba. Cabe destacar el apoyo de mi profesor Manuel, y mis compañeras de equipo (apoyo logistico y fotografia) :P
En el micro todo era ansiedad y nerviosismo… Por un lado deseábamos llegar a la radio y por el otro no queríamos saber nada! Es que teníamos miedo que esos nervios nos jugaran en contra…
Nos bajamos del Fono e inmediatamente nos encontramos con el Prof. Manuel. Nos juntamos con una compañera del equipo, y fuimos rumbo a la radio LV3.
Ingresamos por un pasillo que llevaba a la recepción. Allí había un grupo de personas que seguramente esperaba para retirar su entradita al cine. Nos dimos a conocer, y el recepcionista nos dijo: “Esperen, Miguel no tarda en llegar”… ¡Esperen! Palabra mágica para mi en ese momento, ya que faltaban ajustar algunos detalles de la entrevista.
Mientras las chicas charlaban y Vir fotografiaba absolutamente todo, con el profe arreglamos el orden de las preguntas e hicimos algunas modificaciones de último momento.
Ya casi me había olvidado de los nervios cuando en el instante menos esperado (inmortalizado por la cámara de Virginia en una foto súper paparazzi) Miguel Clariá atravesó la puerta de la radio. Inmediatamente nos presentamos y él nos dijo que no contaba con mucho tiempo. Sin perder ni un segundo, nos hizo ingresar a un hall contiguo a la recepción; nos sentamos y… el momento había llegado: era hora de entrevistar a Miguel Clariá. Se encendió el grabador y comenzaron las preguntas, que, naturalmente Miguel respondió utilizando su inigualable don de la palabra, haciéndonos entender y transmitiéndonos sus ideas, pensamientos y vivencias.
¿Cómo es el día de un periodista?
Empiezo el día demasiado temprano para mi gusto, el despertador me suena 4:30 de la mañana lo odio, lo aborrezco y lo rompo cada dos meses (jaja).
Gracias al despertador nunca llegue tarde, acá en la radio entre mis compañeros es una competencia saber quien es el que llega mas puntual.
Después vengo a la radio, hago mi programa hasta las 8 y luego en un tiempo libre tomo mi café y lo aprovecho para las personas que desean hablar conmigo. A las 11:30 es el momento de reuniones con la gente del trabajo, trato de ir a comer a casa todos los días, en el momento de la siesta antes de dormir hago deportes (tenis). Luego trabajo en la televisión hasta las 8:30 de la noche aproximadamente que me voy a mi casa y empiezo a trabajar para el día siguiente.
¿Usted, a la hora de estar en la radio y dar una noticia, le es difícil que la persona que lo esta escuchando se imagine lo que pasa?
SI es lo mas difícil, pero lo mas estimulante.
En la televisión es pura imagen, la radio es solo palabras, yo debo trabajar para que vos, que estas del otro lado, completes la imagen de lo que nosotros te decimos solo con palabras. Es un mecanismo que el periodista incorpora y que los oyentes ya lo tiene incorporado, entonces uno tiene que sugerir que el oyente complete el sentido del mensaje, es decir que si en la radio no se completa el mensaje es como si estuviera desenchufada.
Sabiendo que usted es una persona que esta vinculada con la realidad social-general ¿Cuáles serian los problemas fundamentales de la educación institucionalmente?
Es compleja la pregunta, pero yo creo que hay que volver al concepto que para todo existe la educación y es lo principal.
La escuela es lo que da todo de cada persona. La forma, la educa, etc. Antes hace 100 años atrás, la Argentina era la base de trabajo, todo gracias por la educación que había en ese momento, ahora, hoy en día, la Argentina perdió el rumbo de la educación y por detrás de la educación se perdió el rumbo de todo.
¿Por qué piensa que hoy en día muchos chicos dejan la escuela?
Por la marginalidad social en la institución que hay es terrible. Argentina es un país que tiene una marginalidad social horroroso a nivel social que significa que esta creciendo la pobreza por que crece la economía pero no se distribuye en la población.
Hay mucha exclusión en los sectores sociales por que hay cientos de miles de chicos que no estudian ni trabajan simplemente están, estos son los que dan mano de obra para la delincuencia de menores.
Estando frente a una personalidad tan reconocida como Miguel Clariá nos dimos cuenta que la “magia” de los medios a veces no nos permite ver la esencia de las personas que trabajan en ese ambiente, o podemos verlas como seres inalcanzables para uno, perfectos sin margen de error… Sin embargo interactuando con Miguel Clariá, riéndonos de sus chistes y bromeando con el, nos hace conocer a ese ser humano de una manera diferente, que reconoce sus virtudes, defectos, errores, miedos…
Resultó raro y a la vez gratificante estar con alguien que tan acostumbrada estaba de ver a través de una pantalla u oír por medio de la radio.
Algo que el dijo me llamo mucho la atención, por su sencillez y certeza: al hablar del “ida y vuelta” de su profesión, cito un ejemplo, el de Graham Bell, el inventor del teléfono. Cuando su invento estuvo concretado se dio cuenta que no le servia para nada! Porque era el único teléfono en el mundo... entonces ¿con quien mas podría comunicarse? En fin…
Finalizada la entrevista Miguel se dirigió hacia los pisos superiores para averiguar si todo se encontraba en orden para ingresar a los estudios radiales.
Mientras él no estuvo, nos reímos de los errores y curiosidades de la entrevista, y Virginia continuo sacándole foto a todo. Benditas las pilas de esa cámara…
Quince minutos después Miguel bajó y nos dijo que enseguida subíamos. Durante nuestra espera hablamos con el un poco de todo: nos pregunto nuestras edades, las carreras que planeábamos seguir y en esa oportunidad fue cuando, en parte, conocimos al hombre común, carismático, eternamente humano… Hasta que llego el momento de conocer la radio.
Subimos las escaleras (que parecían interminables) y cuando por fin llegamos, Miguel pasó su tarjeta de identificación para abrir la puerta y nos hizo entrar. Vimos el estudio donde estaba trabajando en ese momento Mario Pereyra, nos cruzamos con Sergio Zuliani y vimos las consolas donde trabajaban los musicalizadores.
Luego de esa fugaz visita a su lugar de trabajo, descendimos a planta baja y allí nos despedimos de nuestro entrevistado, que había superado nuestras expectativas. Nos fuimos felices por nuestra nueva experiencia.
Nadie quería volver al cole… pero fue inevitable.
María Josefina Crembil
Dejando Huellas - Edición 2007
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