Esa es mi compañía invernal. Mi pañuelo de lágrimas y el que se goza junto a mí, el ínfimo puñado de alegrías que me da esta perra vida. El café...Cortado, espresso...Como sea, siempre está ahí. A mi lado. Es mi fuente de inspiración, mi gran amigo que derrite el hielo de mi alma. Ese que hechiza con su aroma tostado. Ese es mi vicio. Lo que fue Dulcinea al Quijote es el café a mí. Una pasión... |