La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - vihima - 'DeliRiuM MonSteR'
DeliRiuM MonSteR
Busco la lluvia.
Odio el sol, odio el sol…
Odio la primavera parasitaria, odio las flores sembradas en mi hipotálamo, las oigo gritar, algo frío las está quemando. ¿Quieres saber que más odio? Odio esta luz que nos rodea y nos hace visibles, me siento más segura entre las sombras. Por eso vivo aquí agazapada, en silencio, sosteniendo mis esquinas como un gato.
¿No te lo dije…? Odio también las sonrisas, que te rías ahora, mírame a los ojos, llegó la hora del hambre.
++No sabes de qué hablo++
Tú quieres historias, quieres provocarme, quieres despertar al monstruo… pues tendrás una cita esta noche.
(Pero esto no es un juego, esto no es otra historia, este nuevo género lo desconozco)
Mientras puedes ir afilando la desesperanza.
***Una luz violeta entra por la ventana.***
Escucha, quiero que vayas a la estrella pequeña, subiendo las escaleras de la plaza, y me esperes en la barra del fondo. Me estoy preparando, quizá tengas algo que darme…
Ahora te visualizo, tal vez un buen luto para la ocasión, algo de metal vistoso y puntiagudo estaría bien, prefiero las formas fálicas en cualquiera de sus variantes. ¿Quieres saber más? Este texto tiene censuras, hay partes que nunca leerás… ¿deseas seguir…?. Pues estoy ahí, delante de ti. Prefieres tú el rojo para la ocasión ¿o lo añadimos después?
Pero no, no perdamos el tiempo en descripciones banales, es más, podemos prescindir del tiempo, ¿sabes qué estoy escuchando?...
(Puedes sonreír)
Y ahora, ¿quieres saber qué odio realmente?...
(A ti…++)
Pero sshhhh, ven, no escuches esta voz prestada, sígueme, ¿quieres beber para el momento?, te daré algo mefítico. Apreso tu mano, sígueme. Percibo un ligero temblor, ¿ahora tienes miedo?... nooo, tú te has comido ratas más grandes.
Bueno, ya estamos solos, en este cuarto aparte del mundo, hay la justa oscuridad para ver el brillo de los ojos. Me acerco despacio, pero espera, antes de empezar, déjame olerte… un poco. Tal vez ahora puedo comenzar a besarte… shhhh, no, aun no te he dado permiso para tocarme. Tú no puedes tocarme. No te quedes tan rígido, disfruta mientras puedas… Sé lo que estás pensando, ahora estás fuera de tu cuerpo, ¿ves la escena desde fuera?... Te diré que veo yo: dos sanguijuelas. Por eso vuelve, no te dejaré ser el espectador esta vez, te quiero dentro. Percibo agresividad, mmmm, no, frío frío… esto no funciona así. ¿Qué vas a hacer? Siempre he tenido problemas para respetar la dominación. Ahora sí, ahora te siento aquí, me pego a ti, tanto que no sé donde acabo yo y empiezas tú, por eso me muerdo cuando te muerdo, sufro tu dolor, dime amor, ¿sufres tú el mío?... No, pero yo te enseño, yo te enseño a vomitar al diablo, a mirar más allá de las vísceras… te mostraré lugares tan negros que no podrás encontrarte. No, no hagas caso de esa niña, ignórala, lleva ahí demasiado tiempo, (no sabe que está muerta)
Ven, ahora acaríciame, mete tus dedos en mis llagas, tal vez sea realmente un ángel, aunque un poco podrido… pero no importa, hay tanta basura aquí… Baja tu cabeza, lame aquí. Aquí, donde degeneras y acabas. Toma, bebe este licor, divulguemos la botella en nuestros cuerpos, no, no te quites la ropa, quiero notarla mojada. Ahora libérate, sí, ¿quieres verme disfrutar?, deja que te abofetee mientras redimes tu propia bestia, deja que este mar que me nace lascivo emponzoñe para siempre tus células, y te haga consciente al fin de que tu posesión no es otra que la mía.**
Observo tu cara, tu hermoso rostro contraído de placer, tus ojos vueltos hacia la nada absoluta de la que nace todo, y dejo que poco a poco me llenes de calor hasta incendiar mis cenizas… Tus pupilas se abren de pronto, nuestra imagen en el espejo, ¿de veras pensaste que sólo era una mujer?... No me habías visto realmente, siempre he sido la del otro lado del cristal… mi yo-cristal te sonríe y te abre la espalda de un tajo.
(Oh, oh, creo que esto es tu corazón…)
Caes, como un muñeco, de bruces contra el suelo, me agacho, me restriego con tu sangre y te dejo los ojos abiertos. Te miro con ternura y te vuelvo a profanar metiendo la mano en el agujero de tu espalda… Nada por aquí, nada por allá… ahora al fin somos hermanos.
¿Por qué?...
Bueno, digamos que yo siempre… he querido tener un fantasma como mascota.
MEMORIAS DEL VIENTO NOCTURNO
Texto de vihima agregado el 26-04-2008. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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