Decir adiós, no es sólo abrir la boca
Y emitir las cinco letras de la palabra,
Para que, inmediatamente, después,
Se de la vuelta e inicie el peregrinar.
No. Un adiós es más complejo,
Es como querer dormir en el agua;
Es querer caminar sin pies,
Sin manos y sin caminos.
Es valuar todo el pasado en un instante;
Es morir en la vida,
Para volver a nacer,
Pero está vez sin corazón,
Pues el ayer se lo comió como a muchos más.
El adiós es…
Verte en el aire;
Escucharte en el fuego;
Sentirte en el agua;
Olerte en la tierra
Y saborear la confusión porque no estas.
Un adiós es enamorarse de la soledad.
Un adiós, también, es amar.
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