¿A qué sabe mi soledad?
Sabe a esa cafetera
que no debí preparar
esperando esa visita
que nunca llegará,
sabe a whisky solo y doble,
sabe a moho y suciedad.
¿A qué suena la tristeza?
Suena a llanto sordo y seco,
a tormenta huracanada,
a melancólico viento,
ensordece como bomba
y acaricia mi oído
con el ritmo de un soneto.
¿De qué color es la agonía?
Del gris del asfalto eterno,
del color de ardientes clavos,
de un color tenue e intenso,
blanca como papel intacto,
negra como un agujero;
de un color cansado y lento…
¿Cómo suena la alegría?
Suena a brisa en primavera,
a linda estrella fugaz,
suena a inocente risa,
a canto de libertad,
a río bravo y quieto lago,
a voz de niño al despertar.
¿A qué sabe la amistad?
Sabe a dulce caramelo,
a fresca lluvia, a algodón,
sabe a alegría y consuelo,
a cigarro compartido,
sabe a lágrima salada,
sabe a “hola” y a “te quiero”.
¿Cuál es el color del amor?
Es del azul intenso
de un cielo, de un océano;
es el verde de la esperanza,
de la paz y del deseo,
del rojo de sangre viva
y del color de los ojos que anhelo. |