- No la toques… esa aun está fresca.
- Vaya, no lo había notado –sonrió ella-. Sabes mucho
de mierdas, al parecer.
- Poco de mierdas humanas. Esa es canina, y fue cagada hace nueve horas más o menos.
- Pero, ¿por qué parece seca desde el exterior? –preguntó agujereándola con una rama.
- Creo que por el sol y las moscas. Es un verdadero manjar para ellas, sobre todo el líquido que pueden absorber.
- ¡Esto tiene gusanos! –gritó acercando su cabeza para observarlos removerse en la frescura de la caca-. ¿Larvas de moscas?
- Exacto. –luego de un momento agregué- ¿Ves? Es fácil comprender la mierda.
- Fácil teniéndote como maestro –me dijo, mientras se acercaba. Me miro fijamente a los ojos, me volvió sonreír y me besó.
¿Algún día se percataría que no tengo nada de romántico?
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