En la esquina me bajo, chofer… Y llámenme traidor sin quieren, no lo tomaré mal ni tomaré más tampoco… Demasiadas vueltas dio esta mortífera calesita de locura y olvido. Aquí me bajo y esta vez va en serio.
¿Hay algo nuevo que quieran contarme? ¿Alguna canción que no hayamos escuchado? El pastoso disco se rayó y mi mente le siguió el ritmo, ya no más. Cambio calidad en muerte por calidad de vida; deseo saber que es el futuro, que es la esperanza… Esta vez el pasado sabrá lo que es la derrota, sabrá lo que es morir en manos del presente… Esta noche abandono el barco amigos, dejo este maldito naufragio que tan amargo sabor me dejará de por vida, que tanta lluvia y tempestades trajo sobre nuestras cabezas…
Y nadie podrá contarme acerca de la magia de mirar al cielo y que lluevan las estrellas, de los colores que yo mismo pinté en la oscuridad de aquella noche… Me cansé de jugar con las estrellas, ya no mediré mis sueños con la luna, ni correré demenciales carreras con ella para ver cual de los dos pestañea primero; ya no le haré la guerra al sol, firmé la paz con el; nos hemos presentado y le pedí algo de su luz para mis tinieblas, un poco de sus calidas mañanas para este frío que a la deriva, navegaba por mis venas…
Buen día señor sol, este soy yo… Y como socio y fundador de la tripulación más enferma de la historia, lamento dejarlos bajo el eterno mando del pálido Capitán Calavera, que ahora el muy tramposo, se ha hecho humo para disfrazar las noches con sus nuevas y viejas pesadillas… ¿Cuánto tiempo más piensan seguir soñando? ¿Cuándo van a despertar?
Siempre fuimos y seremos los dueños del tiempo y acabo de elegir un nuevo tiempo para mí, una nueva vida en la cual perder el tiempo, en la cual recuperar tanto tiempo perdido, una vida en la cual secar algunas de esas lágrimas que tanto amé llorar, lagrimas de dolor y del bueno; esas lagrimas que por tantos años poblaron mis sentidos…
Les dejo un fuerte abrazo, amigos, como el de siempre, con el cariño de nuestra amistad que fue, es y será indestructible; y en este abrazo va el deseo leal y sincero de que algún día, quizás por accidente, este nuevo tiempo, esta nueva vida cargadas de soles llegue a orillas de su soledad…
|