En ocasiones cuando leemos
no encontramos nada más que letras blancas
y no logramos sentir
esa chispa que se enciende
dentro de nosotros
y que nos comienza a abrazar
hasta consumirnos por completo
Sin embargo,
cuando de pronto encontramos
ese no se qué
nuestros sentidos se agudizan
nuestro corazón se paraliza
y, comienza a latir con vehemencia
Es que ante nosotros
están esas letras,
letras verdaderas, sinceras
que se van forjando
desde lo profundo del alma
Al igual que el mar azul
que es capaz de hacernos danzar
con sus olas
o del sol,
que con su infinito calor
puede derretir hasta el mas frío de los corazones
Todo puede ser posible cuando las letras nos acompañan.
|