La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - EVERO - 'El Hijo de Osiris o El Hombre que Amó Mil Corazones(26)'
El Hijo de Osiris o El Hombre que Amó Mil Corazones(26)
-Hoy hablaremos de algo muy conocido y a la vez lo que es la esencia de la Magia: El Fuego Solar o fuego de la mente y del corazón-comenzó Miguel, después de saludarnos y con voz sencillamente cautivadora.
-¡Josplis Miguel! Parece que hoy estas muy profundo-le dije con cariño y sorpresa mientras le tomaba del brazo.
-Es un tema tan extenso como La Vida Misma, pues desde el punto de vista esotérico el Universo Es Mente. Pero sin duda alguna requiere cierto cuidado. No se deben sobrepasar los límites que cada persona tiene en sí misma, pues al fin y al cabo estamos hablando de fuego.
-¿De verdad todo esto es fuego?
-Sí. Es la forma más sencilla de denominar la energía de la materia en sus distintos niveles.
-Explícate mejor Miguel. Ya sabes que yo apenas he comenzado a estudiar los libros que me has regalado.
-Normalmente estudiamos algo que tal vez algún día llevemos a la práctica. El conocimiento adquirido es muy importante. Este conocimiento se puede ser meditar a lo largo de muchos años, y sin darse uno cuenta, las prácticas son realizadas en la misma línea de lo que se ha estudiado. Y si tal es su camino, le llevan al pensador a unas conclusiones y resultados. Entonces el conocimiento que ha sido llevado a la práctica se convierte en sabiduría.
-¡Sigue Miguel, porfa!
-Las ideas que te pueda transmitir o lo que puedas estudiar, pueden ser para ti algo así como hipótesis de trabajo... Bueno que me voy a otros lugares...
-Te había preguntado por el fuego-le indiqué con cariño.
-El tema del fuego es inmensamente amplio como habrás podido comprobar en esa enciclopedia que te dejé titulada “Tratado sobre Fuego Cósmico”. En él se explican con gran lujo de detalles El Fuego por Fricción o fuego de la materia, El Fuego Solar o fuego de la mente y del corazón, y El Fuego Eléctrico o fuego de la voluntad.
-Comencé a estudiar el libro pero... ¡Dios! ¡Qué difícil!
Miguel sonrió.
Tal vez lo que nos importa de momento es que te plantees la hipótesis de que el hombre y la mujer son, más allá de las apariencias físicas, unidades eléctricas. En otras palabras, son en realidad una especie de campos magnéticos que contienen puntos de energía eléctrica.
En realidad podríamos decir que por un lado está el cuerpo animal que trabaja con fuego (electricidad) por fricción, que ha evolucionado en la Tierra y por otro lado está el cuerpo menos material que entra en el cuerpo animal, poco más o menos en el momento de nacer.
-¿Ese es el alma?
-Sí. Vamos a decir que sí.
-Ya.
-Bien. Ahora solo nos vamos a centrar en este punto.
Cuando ocurre la reencarnación, el fuego de la mente que es un núcleo de energía muy poderoso y que tiene su origen en otro nivel de materia-conciencia, comienza a penetrar en el cuerpo animal. Lo rodea y luego se ancla en dos puntos muy importantes, uno, el de la conciencia en el cerebro y otro, el de la vida, en el corazón. Ambos puntos están unidos por un hilo de materia luminosa. El proceso de anclarse en el cuerpo animal continua a lo largo de la columna, más bien a unos milímetros de la misma en lo que se conoce como los siete centros de energía. Posteriormente la distribución continua por muchos más centros menores, del los que los principales son veintiuno y se forma una red de energía luminosa que se extiende por todo el sistema nervioso.
-¡Que curioso!
-En mi opinión, creo que esa energía se adapta al cuerpo físico. Igual daría que el ser humano tuviese una u otra forma. Esa energía se distribuiría a lo largo de, digamos un humano en forma de serpiente, o en forma de águila.
-¿Quieres decir que los animales son humanos?
-Nooo.
-¡Ah! ¡Qué susto!
-¡Eres muy graciosa!-exclamó Miguel y después prosiguió con su exposición- Lo que intento decir es que en aquellos planetas donde las formas físicas sean distintas, esa energía tomará, poseerá, activará esa forma material. Por supuesto que esos seres receptáculos deberán reunir unos requisitos para poder albergar ese fuego.
-Sí Miguel. Si te había entendido a la primera. Ja Ja Ja.
Sonreímos los dos.
-Date cuenta de que este punto es muy importante.
-Hay personas que no creen en esas cosas.
-Cada cierto tiempo, cuando se hace un mal uso de ese conocimiento, se cubre con un velo para que se olvide y la gente piense que solo somos materia que muere.
-¿Tan peligroso es ese conocimiento?
-Mucho.
-¿Por qué?
-Pues porque estamos hablando del control de un cuerpo físico por un cuerpo mental.
-No entiendo.
-Sé que algún día sabrás a qué me refiero. Y no tardarás mucho en averiguarlo.
-Me pones los pelos de punta Miguel.
-Si las personas tuviesen un corazón puro, no sería ningún problema, pero ese momento no se ha alcanzado todavía. Date cuenta de que en La Tierra estamos muchos seres de diverso nivel de evolución. Algunos están en una etapa en la que les hemos perdido de vista, otros por el contrario tienen razonamientos y sentimientos de otras épocas arcáicas. Hay personas que hacen magia con sangre...otros ya están haciendo magia con luz. Ni unos son más que los otros. Simplemente cada uno “es” de acuerdo al tiempo transcurrido en la evolución de los “Sucesos” .
-Y cuando alguien que vive envuelto en unos acontecimientos de bajo nivel, debido al dolor y sufrimiento que el roce con los mismos le provocan , busca otros acontecimientos de nivel más elevado-respondí sorprendiéndome de lo que había conseguido expresar.
-¡Sí! ¡Genial! –exclamó Miguel gratamente sorprendido.-Es de lo que estamos hablando. Aquí no decimos si una cosa es buena o es mala. Solo deseamos expresar que cuando un ser humano ha recorrido ciertos caminos, ya no le satisfacen ni le llaman la atención, y anhela evolucionar hacia otros aspectos en la Conciencia de Dios.
-Es verdad. Hace unos meses, yo me sentía muerta. Nada me movía. Permanecía como en el sepulcro de mi vida. Llegaste tú, y me diste una razón para vivir. Un nuevo camino de luz y amor hacia el que viajar.
-Los hombres y mujeres nos detenemos durante un tiempo en una serie de acontecimientos, pero luego, si no queremos morir, necesitamos continuar hacia otros aspectos y acontecimientos. Esto me recuerda que debemos saber que “El Espacio es Una Entidad”.
-Dios Miguel. Cada día haces que el cerebro esté a punto de estallarme.
-Ya... Es que hay cosas que no se pueden pasar por alto. Pero, para que no te agotes, sólo quédate con la frase. Algún día te será útil.
-Bueno... me quedo con ella. Ja Ja Ja.
-Entonces nos habíamos quedado en algo importante para nosotros que es que, en un momento determinado la electricidad centrada en dos puntos y luego en siete y en veintiuno. Etc. Todos esos núcleos de energía luminosa se imbrican en el cuerpo animal-humano y comienza una reencarnación, o posesión de un cuerpo físico por un alma.
-Ahora... descansemos y vayamos a almorzar a un pequeño y acogedor restaurante que hay entre las hayas.
Miguel se inclinó y me besó en la mejilla. Seguí cogida de su brazo y luego caminamos por un sendero que adentrándose en el bosque llevaba a una bonita casa de amplias cristaleras. Creo que nunca había sido tan feliz.
Texto de EVERO agregado el 10-05-2008. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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