..:: Quedó mi árbol crecido ::..
Broté sobre tu suelo como raíz larga
delgada como un dedo de mi mano,
en tus tierras ya había el campesino
olvidado el labrado.
Abrí surcos en donde nadie más llegó
y te miraba a la cara,
ni soles ni lunas hubieron*
-Nos regaba sólo una sábana blanca-
Dimos vueltas enlazados
como gira una galaxia,
despacio y sin prisa
ardiendo entre luces calmas.
El tiempo infinito y nuestro
se nos iba engordando entonces,
en mí, quedaba el sabor de tu tierra húmeda
de tus muertos ya vivos y de lápidas estalladas.
Disperso hundí mi árbol al pie de tu acantilado,
sujeté tu pelo libre a la caída.
Alas de pájaros enamorados sacudieron mis poros,
en ti
- poda pasajera vendría-
temporada de vientos
donde las hojas viejas caen primeras…
..:: MAuro ::..
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