-¿Recuerdas donde nos quedamos hace un tiempo respecto al tema práctico?-me preguntó Miguel en el paseo que comenzó después del almuerzo.
-Sí. Justamente estabas diciendo que inhalábamos el aire y que en ese mismo momento intentábamos extraer la sabiduría, la paz, la armonía y la belleza... entonces te detuviste en seco para explicar cómo el camino del sexo y la devoción se fusionaron en uno solo.
-Gracias Emilia.
-¿Por qué?
-Por escucharme.
-A mí me encanta.
-¿Sabes? Todo el mundo necesita encontrar a alguien que le comprenda. Alguien que entienda lo que intenta decir. Es tan importante que gracias a la atención prestada, las palabras siguen fluyendo ininterrumpidamente. Si nadie nos escuchase, al final ese fluir de palabras se detendría. Así es que la creación, sea en el campo que sea necesita que sea comprendida.
-Para mí es un placer. Me encanta escuchar tus palabras. Son como un dulce bálsamo para mi alma necesitada de nuevos horizontes.
-Hay frases que son enigmáticas. Y que solo se comprenden cuando se ha llegado a cierto nivel de pensamiento-acción. Frases simples que son interpretadas de forma muerta y absurda. Y estas sólamente cobran vida, cuando un hombre o una mujer comienzan a trabajar sinceramente consigo mismos.
-¿Qué es trabajar consigo mismo?
-Siempre trabajamos con nosotros mismos, pero casi de una forma inconsciente. Desde que somos niños nos enseñan a leer y a escribir y todo el resto ya lo sabes.
-Sí.
-Es muy importante en nuestro proceso de búsqueda poder encontrar nuevos caminos. Nuevos procesos vivientes que nos revitalicen. Y es indispensable que nuevas ideas sustituyan a las antiguas. Todas sirven para nuestro desarrollo, si bien hay un punto en el que son ideas gastadas. Así es que nuevas hipótesis sobre La Realidad deben aflorar. Y ahora estamos hablando de que el ser humano es un campo de energía magnética. Este concepto que ha sido expresado de mil formas en las religiones, solamente en estos últimos cien años es cuando tiene sentido. Y cuando puede llegar a ser creíble.
-Todavía no sé a donde quieres ir a parar.
-Trabajar consigo mismo tiene varias etapas. Descubrimos nuestro cuerpo físico y se puede trabajar el cuerpo físico hasta límites insospechados. Se podría decir que la cultura del cuerpo físico tiene su cima en Las Olimpiadas y en los cientos de deportes de élite que se llevan a cabo todos los días y a todas horas.
-Sí. Parece que para algunos solo hay una cosa: el fútbol, perdon... el deporte. Ja Ja Ja.
-¡Que traviesa eres Emilia!
Sonreímos y después estreché más fuertemente su brazo con mi mano.
-Descubrimos que tenemos una mente razonadora, y en las universidades nos enseñan a trabajarla. Y ella es, se podría decir, la gloria del ser humano, pues lleva a los miles de descubrimientos e inventos sobre la realidad más cercana.
-¿Y el amor? Le pregunté a Miguel
-¡Que curioso! Ahora me doy cuenta de que no existen universidades respecto al segundo de los cuerpos del hombre y la mujer o cuerpo sentimental.
-Siiiiiii
-Ah...¿Cuáles son?
-Las películas y los libros de amor...dije sonriendo y como si hubiese descubierto algo vitalmente importante.
-Es verdad-respondió Miguel
-También hay otras universidades. Yo fui doctora “honoris causa”-continué la broma.
-También tienes razón.
-¿Entonces cómo desarrollamos los sentimientos y el amor?
-Es extraño. La verdad es que a raíz de esta conversación, estamos viendo que existe una inmensa laguna en una de las facetas más importantes del ser humano.
-¿Tal vez... las religiones se dedicaron al amor?-pregunté como si se me hubiese ocurrido otra idea muy brillante, y para mí así lo era.
-Sí. Pero ¿Sabes que desde el Renacimiento, se traspasó la sabiduría, por así decirlo, de las religiones a la Ciencia?
-No. No lo sabía.
-Las religiones tuvieron su oportunidad, y sirvieron, pero así como la educación del cuerpo llega a extremos de esclavitud insospechados, o como la educación de la mente razonadora puede llevar a cierta clase de aislamiento y locura transitoria, de la misma forma las religiones llevaron al hombre a la esclavitud de la obediencia y a la superstición.
-Es verdad. Cuando nos separamos de lo que aprendimos de pequeños... ¡Se nos hacen tan raras algunas prácticas y ritos de los creyentes!
-Ahora se está en el momento de comprender algo que siempre ha existido, si bien es cierto que ha estado oculto, hablando en términos generales, y es que el hombre es luz y electricidad.
-¿Y cómo se puede saber a ciencia cierta que esto es así? Miguel?
-Es lo que te voy a explicar y a rogar ahora que practiques asiduamente y tú misma sabrás si es verdad o no.
-Sigue por favor.
-Como dijimos, el primer paso ha sido aprender a respirar y sentirnos maravillosamente bien. Ahora que suponemos que el ser humano es una unidad eléctrica visualizamos unas esferas de luz, incluso hay quien les pone colores, pero mi opinión es que más que colores hay que ponerle cualidades, y esas cualidades producirán la vibración que les dotará de colores.
-Me pierdo Miguel.
-Comienzo de nuevo. Paseamos tranquilamente, respiramos profundamente, sentimos que la belleza y el amor nos colman de felicidad. Ahora visualizamos una esfera encima de la cabeza, otra entre el cuello y la nuca, y entre el corazón y la espalda. Y una última que envuelve a todas y a nosotros mismos. A cada inspiración visualizamos cómo rotan pausadamente. Vemos cómo la esfera gigante nos rodea a muchos metros y cómo va cargándose de energía de paz, belleza y amor. Suavemente nos envuelve y rota maravillosa. Cargar una esfera de materia luminosa de una cualidad es tan sencillo como extraer de nuestros recuerdos lo más hermoso que hemos vivido. Por ejemplo la belleza del mar. Respecto al centro de encima de la coronilla, sería bueno cuando se carga la energía de materia luminosa pensar en los inmensos universos que nos rodean. Pensar en los millones de civilizaciones que con toda seguridad habitan en las galaxias,recordar que pertenecemos a algo inmensamente grande y hermoso y eso provoca que esa esfera sea tambien receptiva a las influencias superiores.
-¿Lleva mucho tiempo hacer esto?
-Creo que lo difícil es respirar y aprender a visualizar. Pero si se practica veinte minutos diarios, se puede avanzar rápidamente.
-Parece poco veinte minutos diarios.
Miguel sonrió. Y simplemente apretó con amor mi brazo.
-Hay algo importante.
-¿Sí?
-Hasta ahora siempre se ha considerado por los occidentales que los pensamientos y los sentimientos solo son procesos lógicos dentro de nuestro cerebro. Pero en realidad, cada pensamiento genera un movimiento en la materia más sutil. Es tan sutil que ni siquiera llega a átomos físicos.
-¿Eso es importante?
-Sí. Pues resulta que si consideramos al ser humano como algo cerrado, La Magia nunca puede existir. Y si existe La Magia es porque el hombre y la mujer así como todos los seres vivos, están intrínsecamente comunicados por sus materiales más sutiles y en especial por sus puntos de electricidad. Es así como se pude influir de un hombre a otro, además de los cauces que todos conocemos como es la comunicación en cualquiera de sus facetas.
-Ya.
-Lo que hace pues el mago al pensar-visualizar de esa forma es primero atraer la materia del espacio, cualificada por su corazón o sus buenas intenciones de amor, belleza, armonía, sabiduría. La materia que atrae es de la misma vibración que sus pensamientos claves o sonidos de su mente. Así cuando la paz colma todo ese ambiente una y otra vez. El pensador siempre está rodeado de materia que resplandece armoniosamente.
-Que bello.
-La respiración es muy importante, pues es la que permite rellenar esos espacios mentales y sentimentales con materia ígnea gaseosa.
-Josplis Miguel....
-La verdad es que le llamo así, pero no llego a comprender su significado total en relación a la septenaria cualidad del universo físico. Sin embargo, al igual que decimos que los sentimientos son fluidos como el agua, de la misma forma cuando se respira, el ambiente mental-sentimental se densifica gracias a la respiración en la materia etérica. Es decir que estamos dotando a las diversas partículas de una cualidad para su utilización.
Repito. La visualización maneja las partículas mentales, la utilización del sentimiento cualifica esas partículas y la respiración aporta el elemento ígneo y a la vez mensurable eléctricamente.
-Esto es mucho Miguel.
-Ya. Pero debo decírtelo. Ya meditarás tranquilamente.
-Si.
-Ahora que tenemos el material comenzamos con las espirales que recorren la columna, pero incluso se podrían visualizar las espirales que ascienden rodeándonos a nosotros mismos, es decir como si ascendiesen a circunscribiendo el cuerpo hacia arriba.
-Por qué hacia arriba.
-Es una buena pregunta, pero difícil de contestar. Para mí, deben de ser hacia arriba porque el ser humano debe aspirar hacia su Padre en los Cielos. Es decir los centros de energía superiores. Y es como si fuera natural, que el ser humano se dirigiese al cielo. Incluso seguro que hay una ley de la electricidad por la que debe ser así.
De esta forma partiendo de la tierra la electricidad asciende hacia más arriba de la cabeza, lugar donde habita el alma.
-¿Algún día me hablaras sobre ello?
-Claro que sí mi Emilita.
-Con estas prácticas tengo para muchos días.
-Ya lo creo.
-¿Estos son mis deberes?
-No.
-Cuáles son...maestro.
-Que seas feliz. Ese es tu deber.
-Ya lo soy.
-Yo también. Mi Emilia. Yo también.
-Es tan hermoso amar con el corazón.
-Sí.
-Me tengo que ir Miguel.
-Cuando tengas un ratito libre y estés en paz y en armonía contigo misma. Por favor, practica.
-Sí mi amado Miguel.
Eran las cinco de la tarde y la luz del atardecer incidía suavemente sobre las hojas anaranjadas de muchos árboles. Miguel me acompañó hasta el tren. Y yo era el ser más feliz del mundo. Me sentía llena de amor y de sabiduría. ¡Cuán lejos quedaban aquellos terribles tiempos que pasé sumergida en un ambiente tan oscuro!
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