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Inicio / Cuenteros Locales / EVERO / El Hijo de Osiris o El Hombre que amó Mil Corazones (30)

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30
En verdad que sentir cómo nos colmamos de vida es una maravillosa experiencia. Por supuesto que la gente en general persigue placeres más fuertes, pero la sensación de frescor que llena nuestro “centro entre los omóplatos” es revitalizadora y como todo lo que es agradable, buscado en nuestra meditación.
A veces caminaba de espaldas al sol del atardecer, y visualizaba los dulces y dorados rayos que llegaban a mi espalda. Y junto con la inspiración hacían que me sintiese en armonía con el Universo. Todo era bello y sublime.
Miguel me esperaba como siempre en el parque. A veces cuando le veía, asomaban unas lágrimas de felicidad.
-¿Qué tal? ¿Cómo han ido tus paseos?
-Maravillosos. Es como si el entorno fuese una prolongación de mi felicidad.
-Así es. Al electrificar la materia que nos rodea, nos estamos volviendo más sensibles hacia el mundo del amor. A su vez, esa materia se especializa en cierta vibración, lo cual en sí mismo es un paso hacia el contacto con los corazones de todo lo que vive.
-¿Por qué no sabe esto todo el mundo?
-Es difícil hacer llegar todo lo que se sabe a los demás. Y por otro lado cada persona debe de seguir su propio camino. Es el único que le va a llevar al éxito.
-Es verdad. Hay tantas clases de personas diferentes.
-Nada hay más hermoso que la libertad. Esa sensación de que uno no se ve obligado a hacer lo que Los Dioses, o Dios, o como podamos denominarlo, puedan estipular (según interpretan algunos humanos) Al final debemos de ponernos enfrente del Universo y decirle: Yo Soy. Esa es mi esencia.
-Pero a veces nuestras decisiones nos pueden complicar la vida.
-Sí, pero un ser humano, dentro de su corazón no puede estar sujeto a lo que otros digan. Debe saber qué es y seguirlo. De esa forma encuentra su propia fortaleza en su interior y su propia ley.
-Sin embargo tú me indicas unas reglas.
-No Emilia. Lo único que hago es decirte. Yo trabajé así y me funcionó. Y tú crees que pueden servirte. Pero siempre, siempre debes de ser tú misma.
-A veces todos nos equivocamos.
-Claro. Muchas veces. Pero cuando nos encontramos en una bifurcación de caminos, siempre debemos tener confianza en nosotros mismos. Y decir: De acuerdo a mis conocimientos y a todo lo que sé hasta ahora, me decido por este camino.
-Ya.
-¿Sabes Emilia? Yo tomé un camino extraño a otros, que en cierto momento no comprendieron, pensaron que me extraviaría y sin embargo seguí mi propia esencia y a mi propio corazón. Y en realidad aquella decisión fue un atajo tan importante que tuvo un resultado inesperado.
-Cómo te sentiste con respecto a los demás.
-A veces soñaba algún desencuentro con mis antiguos compañeros. Y de alguna manera me parecía escuchar su desaprobación. Pero decidí seguir adelante, a pesar de la opinión de otros.
-¿Y qué encontraste Miguel?
-Encontré que dos humanos pueden amarse de corazón. Ello no quiere decir que sean perfectos ni mucho menos.
-¿Y eso es mucho Miguel, para quien persigue la Sabiduría del Cosmos?
-Sí Emilia. Es mucho. Date cuenta de que el Mismo Sol está considerado desde ciertos puntos de vista esotéricos como el Centro Cardíaco de Una Conciencia que envuelve varios sistemas solares.
-Dios.
-En realidad estamos en punto de atracción magnética o un Centro de Amor. Ese INMARCESIBLE CENTRO está compuesto múltiples centros menores que a su vez están compuestos por millones de centros menores. Todos ellos unidos por líneas de energía amorosa.
-Que maravilla. Sin embargo parece increíble, con el inmenso dolor que hay en Nuestra Tierra.
-Mi Emilita. Comprender todo es casi imposible. Por eso hablamos de la relación magnética entre dos seres humanos. Hasta tal punto está tan poco estudiado y sabido, que en realidad cuando pronunciamos la palabra Dios, nos viene inmensamente grande, pues la relación entre dos corazones es tan sublime que lo otro es prácticamente incomprensible para nuestras conciencias actuales. A veces los hombres han pensado que Dios Mismo les visitaba. Personalmente creo que esa luz, ese resplandor era importante pero podía pertenecer como mucho a Un Alma resplandeciente, o a Algún Ser Superior que engloba diversas almas.
¡Debe de haber algo de razón en ello, al recordar la hermosa sensación que produce el contacto de dos corazones luminosos.
-Así es Emilia. Ello es algo tan bello, que incluso debemos estar preparados para recibir tal “gracia”.

Texto agregado el 13-05-2008, y leído por 9 visitantes. (0 votos)


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