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Inicio / Cuenteros Locales / aristofeles / No moriras nunca más

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Las Máquinas lo mantenían con vida. Estaba unido por una serie de tubos a un respirador, a una diálisis automática y a una computadora que le medía las constantes. Su cerebro era lo único que funcionaba y mediante unos implantes que le habían instalado se podía comunicar a través de una pantalla, donde un ordenador transformaba impulsos en palabras. Ya no era solo un ser humano, también era un máquina. Porque sin las máquinas moriría en un par de horas. Su cuerpo humano tenía más de doscientos años. Las máquinas iban siendo sustituidas cada año por modelos más avanzados. Robert Fox, ese era el nombre que constaba en su partida de nacimiento. Robert, quizás era una nueva raza. Aunque, de momento, era una raza que no podría sobrevivir lejos de un edificio con electricidad. Pero tenía a su favor que era un trozo de historia viviente. A los historiadores les gustaba visitarle para preguntarle por temas de su tiempo. Robert había sido un brillante hombre de negocios y un hombre culto y era una gran fuente de datos. Una de sus últimas decisiones a los ochenta años había sido promover un programa para mantener la vida de los seres humanos que lo desearan por siempre. Una complicada póliza de seguros basada en una inversión inicial cuantiosa de dinero pagaba todo el mantenimiento. Unos enfermeros limpiaban y cuidaban de su cuerpo. En su momento fue motivo de debate e inclusivo había países en los que estaba prohibido este sistema de inmortalidad. Evidentemente, el ser humano que se sometía a esto, no solo debía ser rico, si no tener una buena salud antes de ser intubado, pues un cáncer o cualquier dolencia grave podían acabar con el experimento. Se había descubierto que el cerebro humano es quizás el único órgano que puede durar cientos de años, evidentemente con ayuda. El resto de órganos iban siendo sustituidos: corazón, riñones, hígado, pulmones. Otros extirpados: próstata, bazo. Algunos de estas personas seguían dirigiendo sus imperios económicos, lo cual era motivo de controversia, pues ¿eran completamente conscientes de sus decisiones?. Habían psiquiatras que consideraban que sí y otros que no. Una junta de accionistas había conseguido invalidar a uno de estos inmortales, era el caso Baxter, que se estudiaba en la facultad de derecho, pero dependía de cada caso, juez y tribunal. La polémica se desbordó cuando uno de los inmortales quería ser transportado por un cuerpo artificial para moverse libremente. Ingenieros de diferentes empresas estaban trabajando a destajo para reducir toda la parafernalia de equipos de mantenimiento para que cupiera en dicho cuerpo. Pero los detractores se levantaron por doquier, grupos religiosos argumentaban que era ir en contra de la naturaleza, con lo cual también estaban de acuerdo los laicos ecologistas. Incluso se presentó un partido político cuyo programa era ir en contra de estos nuevos seres. Pero entre los nuevos ricos, la noticia causo furor. Seguir dirigiendo sus negocios de por vida. Si mucha gente al envejecer deseaba descansar en una muerte placentera y sin sufrimiento, ellos preferían sobrevivir, al precio que fuera. Es por eso que los departamentos de I más D se lanzaron a la batalla de desarrollar el supercuerpo. Por eso cuando Jonathan visitó a Fox, se sintió que era uno de los momentos más importantes de su vida e irrepetibles. El enfermero le recordó las reglas:
- Solo 30 minutos. Dirija sus preguntas hacia la pantalla y tenga un poco de paciencia, el sistema no es muy rápido. Un emulador de voz transcribe lo que quiere decir. Volveré en 30 minutos, no toque nada, para cualquier problema oprima este botón rojo y un operario vendrá. Piensa que todo esta siendo grabado. Hasta luego-
Había una silla desnuda de plástico cerca de la cama. El cuerpo estaba cubierto por una sabana blanca y la cara era una calavera con una débil piel pegada al hueso. Pero parecía que los ojos le miraban. Una voz metálica salió del emulador.
- Siéntese, por favor-
- Gracias
- ¿Qué ocurre en el exterior? ¿Cómo van las cosas?-
- Oh bien, como siempre. Pero supongo que debe ver las noticias.
- Si, las veo, pero me gusta saber las cosas por más fuentes. ¿Cómo va el gobierno demócrata?
- Bueno, supongo que ya lo sabrá, se piensa que perderá las próximas elecciones, han cometido muchos errores, luego está el alto el fuego que pactó con la guerrilla y que estos han roto. La gente cree que es un gobierno débil y probablemente votaran al partido conservador.
- ¿Y usted que piensa?
- Bueno, todo es posible, pero ya sabe, la política es impredecible. Creo que depende más de si sobreviene una crisis económica. ¿En su tiempo también era así?-
- Consulte las hemerotecas. Solo le diré que a veces se toman decisiones por el bien de esa economía y entonces el mundo se movía por petróleo, un líquido que se obtenía del subsuelo de esa región, es un mineral fósil que tarda miles de años en crearse. No es como ahora, que con los “bio combustibles” ya no dependemos de esto. En esos momentos la escasez de ese elemento hacía tambalear la economía del imperio y hubo que actuar. Cierto es que costó muchas vidas, pero las guerras son así, sacrificio. En fin, dejémonos de cháchara, ¿que viene a proponerme, sr. Jonathan?.
- Bueno, pensaba que nunca llegaría a conocerle, que ya tenía asesores para evaluar los proyectos que le presentan.
- Pues ya ve que se equivoca, siempre me ha gustado controlar hasta el último detalle de mis empresas, es la única manera de no encontrarse un día sin un céntimo, pero explíqueme su proyecto.
- Bien, en pocas palabras creo que no estamos solos en el universo y quisiera contactar con una posible civilización extra terrestre.
- La verdad es que es usted osado planteando un tema tan fantástico, aunque mirando su currículo no es un fantoche, ¿Qué cree que va encontrar? ¿Y porque ahora si y antes no?-
- He desarrollado un software, cuyo sistema es parecido a las antiguas ecografías, pero utiliza el espacio exterior, envío sonidos y estos al volver me traen imágenes, la novedad es que hago viajar estos sonidos a la velocidad de la luz.
- Fascinante. Es posible que le demos una beca de un año para que lo desarrolle, no hay que decirle que la patente quedará a nombre de nuestra compañía pero a cambio usted tendrá un magnífico curriculum que le servirá para trabajar.
- Realmente lo único que me interesa es desarrollar el proyecto.
- Pues de acuerdo.
Este proyecto dio con la civilización extraterrestre de Alfa Centauro que hoy día conocemos, dando lugar a la guerra de la Vía Láctea, que se estudia en las academias militares.


Texto agregado el 13-05-2008, y leído por 18 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
2008-05-13 17:09:46 Interesante historia... salvo que los bio carburantes no parecen ser la mejor solucion para reemplazar el petroleo... porque su cultivo esta reemplazando los terrenos de cultivos alimentarios... neige
 
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