La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]
Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Redonda
Eventos
Enlaces
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / drakerm / EL NOVATO (I - II)

 Versión para imprimir  Enviar a un amigo [C:354408]

I

Aquella mañana me levanté temprano con la resaca acuestas de la noche anterior, el ruido sintomático del teléfono fue mi despertador, era la llamada de mi nuevo jefe, un veterano hombre de prensa que dirigía la novel sección periodística “Casos Insólitos” a la cual fui incorporado el día anterior, luego de competir con nada menos que una centena de aspirantes menos afortunados, pues para mi fortuna mi ilustre abuelo había sido un legendario corresponsal hacia más de un siglo en el mismo diario, resultando amigo y maestro de mi jefe quien venia laborando en la editora más de cincuenta años, aquella mañana su voz me sonó preocupada pero que cuyo tono cambio repentinamente cuando acepte la comisión que no parecía algo fuera de lo habitual, era yo el novato y debía pagar piso antes de ser considerado miembro de esta casta, permitiéndome recibir una buen salario que solventaría un departamento y un flamante auto nuevo, que tanto anhela mi novia Pamela. Sin darme cuenta había perdido valiosos minutos en recuperarme y a duras penas conseguí tomar un café frió con unos bizcochuelos resecos del día anterior, me apresure para abordar el bus en dirección al casco de Lima. Al llegar ascendí rápidamente las marmoleadas escaleras del bicentenario, periódico burgués “La Negociación”, brillantemente relucido en los últimos años de su oprobioso pasado de convivencia con gobiernos neofascistas del siglo pasado, quien lo diría, hoy es un periódico light, amarillista, de dudosa posición democrática pero poco me importaba ahora mis principios debía aplicar la teoría darwiniana y smithsoniana, y sobrellevarlo acuestas como un soldado que defiende su vida, sin saber que tras el escenario es un negocio lucrativo de las compañías armamentistas. Al mirar mi escritorio entre el desordenado apilamiento de papeles, lápices y bolígrafos resaltaba un memorando recientemente redactado, adjuntado un boleto de avión. La nota estaba impresa en letras Ariales decían lo siguiente: - Sr. Juan Pérez debe abordar el vuelo de medio día a la cuidad de Juliaca y luego enrumbarse al caserío fronterizo de Carancas, al parecer han ocurrido un serie de sucesos inexplicables, como la extraña muerte del burgomaestre de Desaguadero, el deceso de animales domésticos, el inicio de una desconocida epidemia entre los comuneros asimismo la presencia ronderos armados y de cazameteoritos foráneos. Luego de leer asombrado la nota apenas si pude decirme a mi mismo: - ¡Caramba!, esto si es algo que no esperaba, un viaje a un recóndito lugar donde no encontraría comodidades ni garantías de ninguna índole -. Comprendí porque personalmente mi jefe no me había querido dar mas detalles de tan extraña diligencia e insistía en que aceptase de inmediato. Me levante de mi asiento y observe a los demás empleados para ellos era un día ordinario, en sus mentes solo cabía la idea del momento en que los relojes marcasen las diecisiete horas para retomar a sus hogares y continuar con su vida rutinaria algo que había rehuido desde la universidad pero que de la cual no podría escapar, aunque cuando me encamine en mi profesión siempre soñe en ser un “corresponsal de guerra” esa extirpe extinguida que en el campo de batalla no temen a la muerte. Súbitamente sonó mi celular, era Pamela, recordé haberla citado para almorzar en el remozado restaurante “Madonna” del barrio Chino. Ella lo tomo a mal la inesperada cancelación y más aún mi repentina partida, ¡Diablos! replique había olvidado la hora era medio día, apenas tenia una hora para embarcarme en el avión, debía recoger ropaje para tales condiciones climáticas dado que subiría mas de cuatro mil metros sobre el mar.

II

Horas mas tarde camino al aeropuerto tome mi laptop para actualizarme algunos datos sobre el inhóspito caserío y los incidentes recientes que podrían darme alguna pista al revisar algunas Webs encontré que hace dos días se había reportado la noticia de la caída de un meteorito por la prensa nacional y extranjera pero que según el periódico Komsomolskaya Pravda, que fuera prosoviética y que hoy en sus publicaciones reflejaba un tinte neoamarillista, afirmaba que el objeto caído no era un meteorito sino un satélite espía KH-13 estadounidense, que contenía en su interior el isótopo radioactivo Pu-238 de alta peligrosidad, también afirmaba que había presencia agentes rusos y norteamericanos como en tiempos de la guerra fría.

Durante el vuelo conocí a una antropóloga boliviana, llamada Paola Méndez, quien casualmente viajaba acompañando a un grupo de científicos y médicos comisionados por el gobierno por los acontecimientos en aquel lugar. Al descender del avión el inclemente frió y la altura hizo mella en mi salud, un insoportable dolor de cabeza, y la falta de aire fueron la causa que acabara socorrido y acompañado a la habitación de mi hotel por Paola, horas mas tarde algo recuperado entable una larga conversación, enterándome que había vivido desde su infancia en el lado peruano, su marido un prospero comerciante boliviano la había abandonado con su hija dado que ella se negó a regresar a Bolivia.
Al día siguiente emprendí junto al grupo de Paola el viaje a Carancas, al llegar gracias a su conocimiento del dialecto aymara y las costumbres locales facilitaron el conseguir donde alojarnos y alimentarnos, dudo que sino fuese por ella estaría yo aun en el hotel buscando un pretexto para regresar a LIma.
Haciendo un esfuerzo sobrehumano emprendí la tediosa tarea de tratar de develar lo acontecido, ya en la rustica vivienda del alcalde Paola tradujo mis preguntas a la viuda y sus menores hijos, pudiendo enterarme que el occiso había fallecido en un confuso incidente a causa de los disparos de un grupo ronderos que custodiaban el lugar donde había caído el meteoro, asimismo menciono que entre ellos había un “gringo”, quien le había dado desinteresadamente a ella una fuerte suma de dinero para el sepelio. Posteriormente nos dirigimos a la Comisaría local para constatar si había ningún detenido para corroborar los hechos, un obeso hombre se presento como el comisario Saturnino Díaz, quien nos explico con lujo de detalles como la noche de la desgracia los ronderos había confundido al Alcalde con un contrabandista local quien al no acatar los gritos de advertencia dados fue herido mortalmente, pero al preguntarle sobre la presencia del extranjero, intempestivamente este cambio repentinamente su tono amistoso, y con gruesas palabras nos despido indicándonos que nos marchásemos pronto, pues según nos dijo esos incidentes eran muy frecuentes y no le gustaría que nos sucediese lo mismo.
Esa noche, mientras preparaba mi reporte comprendí que había algo que ocultaban todos en ese lugar, a simple vista no era mas que una muerte incidental, todavía había cabos que desatar, pero sin apoyo de las autoridades el asunto se volvía muy peligroso. Paola me contó que se rumoreaba en el caserío que el Comisario Saturnino alojaba al misterio extranjero, en su propia vivienda.

A la mañana siguiente Paola se acerco y dijo: - Juan, hoy debo partir, pues mi trabajo a concluido los médicos no detectaron ninguna epidemia y los científicos habían tenido serios problemas con los ronderos quienes no los dejaron hacer su trabajo y fueron agredidos física y verbalmente además no encontraron rastros del meteorito. Aun me faltaba tomar fotografías así que la convencí para que no se fuese y me acompañase prometiéndole retornar juntos. Luego de viajar por unos 10km del caserío hacia el desolado paraje nuestro guía se detuvo y nos indico la dirección del lugar de la colisión, al acercarnos en efecto había un agujero de unos quince metros de ancho y seis metros de profundidad, no se veía ningún objeto solamente un masa agua enlodada, seguidamente caminamos donde se había hallado el cuerpo baleado del infortunado burgomaestre, en el lugar la tierra había sido removida como si alguien hubiese buscando algo enterrado, a modo de despedida decidí pasear solo alejándome varios metros de Paola y el guía, en medio de mi meditación un estruendoso ruido me helo la sangre y temiendo por mi vida me arroje al suelo, levante la vista y a lo lejos puede reconocer al comisario saturnino acompañado de comuneros armados y asimismo de dos hombre vestidos formalmente con trajes negros, uno de los ellos con señas indicaba el lugar donde estaba, enseguida oí una voz que me ordenaba acercarme hacia ellos, comprendí que no tenia opción mas que hacerlo, no había duda que seria presa fácil a sus disparos, preocupado por Paola pues no podía verla con ellos y en efecto mi temor mas oscuro se hizo realidad, ella estaba tendida en el suelo, y pude ver que un hilo de sangre recorría su rostro, me arroje a su lado tratando de socorrerla, pero todo fue inútil su cuerpo sin vida yacía sobre mis brazos, llore por unos instantes por su desgracia me sentia culpable haber pedido acompañarme, al momento comisario me ordeno quedarme junto a ella, luego procedió a atarme las manos, se retiro con los dos desconocidos quienes pude ver que eran extranjeros, al momento regreso y me dijo: - Hombre, yo se los advertí que se fueran y dejaran de husmear, ahora deberás seguir el camino de tu amiga, y del ambicioso “gringo” cazameteoritos que me quiso robar, en efecto al momento dos comuneros trajeron su cuerpo sin vida estaba desnudo, tenia cortes profundos en el pecho y le faltaban algunos dedos, su ojos habían sido arrancados y tenia la cabeza partida, supuse que debió ser torturado hasta morir, arrojándolo luego el cadáver en una fosa que previamente habían cavado, al momento levantaron el cuerpo inerme de Paola y lo colocaron sobre el “gringo”, y procedieron a cubrirlos con tierra, al momento otro hombre con una pala procedió a cavar otra fosa, una vez concluida el comisario llamo a todos los ronderos y ordeno retirarse, previamente uno de ellos le trajo una caja de madera con extrañas inscripciones en idioma eslavo, después de dejarla también se retiro, el comisario tomo su arma y me apunto a la cabeza, sentí un intenso frío en el cuerpo pero tomando valor le grite a viva voz: - Ande maldito asesino ¡dispare!. El se mantuvo tranquilo y me dijo: - Amigo Pérez cálmese se que seria injusto matarte sin que sepas lo que viniste a averiguar, ves esta caja pues ella contiene restos del satélite norteamericano que cayo el mismo día que el maldito meteorito que para muchos resulto fatal pero que a mi me convertirá en un hombre muy rico, el ladronzuelo alcalde quiso llevarse el meteorito y viste lo que le paso los ronderos le cobraron con sangre, el “gringo” cazameteroritos pensó que yo era un tonto e intento robar el meteorito y los pedazos del satélite ocultándolos secretamente, pero llegaron esos hombre de trajes oscuros con acento ruso quienes a cambio del estos pedazos de metal me pagaran diez veces lo que me prometió el “gringo”, lastima que tu y tu amiga aparecieran en un momento inoportuno y por eso les costara sus propias vidas, debo confesarte algo mas y espero lo tomes con calma, ¡yo asesine a tu amiga!, al oírlo trate levantarme, gritándole ¡maldito asesino!, pero él de un certero puntapié me hizo caer al suelo, provocándome un fuerte golpe de cabeza contra una roca pero antes de perder el conocimiento, oí la llegada de un automóvil, eran los hombres de trajes oscuros, le entregaron un maletín, cuando el comisario procedía a revisarlo, uno de los extranjeros le disparo a quemarropa no dándole tiempo de reaccionar este cayo muerto a mi lado, los dos individuos cogieron su cuerpo y lo arrojaron a la fosa luego regresaron por mi, cuando estaban muy cerca de mi se oyeron varios disparos, inmediatamente ambos hombres tomaran la caja, olvidándome, escaparon raudos en su automóvil, el ruido del motor acelerado fue lo ultimo que oí antes de perder el conocimiento. Días después ya recuperado y de haber enviado mi reporte, “La Negociación” publico mi reportaje aunque no con toda la verdad para evitar incidentes diplomáticos no tuve mas opción que aceptarla pues gracias a ello mi jefe se jubilo y fui ascendido, pero un día antes de Pamela rompió nuestro compromiso.

Texto agregado el 25-05-2008, y leído por 51 visitantes. (0 votos)


Lectores Opinan
2008-05-26 02:06:36 esto ya lo habías publicado, ojala publiques la continuación chinaski81
2008-05-26 01:19:47 Entretenido, imagino que vendrán otros capítulos, Digo. atayo
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte!]