Busco a la ladrona de sueños.
Busco el lugar donde, por fin, ella y yo nos abracemos. Busco el momento en que por fin, un “te quiero” tenga un mismo sentido para dos corazones.
Busco respuestas que nunca llegan, y busco por qués, y busco liberar sueños encarcelados.
Sueño con el día en que ponga fin a la sinrazón de este corazón mio, que tanto pide, y por pedir sufre. Y sueño con el día en que mi estar no sea tan solo “diambular”.
Y quiero que se paralice el mundo, y que se detenga la primavera en su plenitud, y que el sol radie eterno, y que las nubes se detengan en su morada de hiberno, y que los sueños se cumplan y que los tuyos, si los tuyos, tu que me lees, también se te cumplan.
Busco la felicidad que creemos encontrarla tan solo en los demás, y la perseguimos, cual duende, como si se tratase de algo imposible de conseguir, y busco darme cuenta que la felicidad la encontraré en mi mismo, porque siempre residió en mi.
Busco… las mareas calmadas, el ocaso del dolor, la inocencia del amor, la belleza de unos ojos que te miran y te aguardan,… y te besan.
Busco entre la gente, el ángel que rescate las viejas pretensiones, porque se… que no estoy solo y que antes o después, el ángel -mi ángel- vendrá en mi ayuda. Y las sonrisas verdes, enramadas entre perfúmenes nuevos, y la mariposas en el estómago, y las horas de sueño robados por ella, y las plazas con su aroma, y esa canción que se repite una y otra vez en mi memoria y me lleva a un lugar, a un momento… a un sueño inacabado.
Y entre tantas búsquedas, pérdidas, sueños y derrotas; te busco a ti, tú que no estás ahora, que no conozco aún tu cara, dueña de mis sentidos, te cuidaré mientras en mis pensamientos. Te mimaré y serás la princesa de mis sueños, de esos de los que el azar o el destino, no puede llegar a corromper. De esos, de los que ni el amor toca. Porque el amor, -como tantas otras cosas-, es solo para los vivos, y mis sueños solo existen ahora en mi mente.
Y no, esto no es tristeza, es melancolia. Un día de estos, me pasará como la mujer de Lot, que me convertiré en estatua de sal, por no poder ver el futuro, y estar tan pendiente del pasado.
Pero la melancolia es -también-, el síntoma inequívoco del ser humano.
Ilusión,
esperanza,
melancolia,
olvido… sueños incabados… sueños rotos
… pero te sigo buscando. |