Caigo desde el último recodo de este espacio;
caigo deshabitado entre rincones.
Soy silencio en este instante.
Angustia desafiante.
Entre los recodos de esta habitación;
soy apenas un sonido pasajero,
una luz imperceptible,
un abismo.
Caigo hasta los recuerdos;
caigo hasta la muerte,
y me miro entre tierra y lodo,
caigo al abismo.
Sigilosamente.
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