Cada día, a cada instante
tu recuerdo vuelve a mi universo
y trastorna mi pensamiento
y me pregunto si el amor
que nos unió algún día
ya no lo recuerdas.
A veces, con la soledad de compañera
cuando solas en mi cuarto te pienso,
no puedo descansar por tu recuerdo
y sólo al verme tu mirada entre las mías
me devuelve la alegría.
Cada día, a cada instante
necesito engañar a mi corazón
con la mentira de pensar
que soy la dueña de tus besos.
Es que tengo tus caricias
y es bonito imaginar,
pero sólo imaginar,
cómo sería si dieras ese amor
que me hace falta
para consolar mi herida
aunque sé que la esperanza
es morir de ilusión
esa ilusión que marchita
poco a poco mis días.
Esta noche
se parece tanto a aquella
cuando por primera vez
tus labios se unieron a los míos
y fue el inicio de nuestra historia de amor.
Aquella noche no dormí
el sueño me había abandonado
y en mi mente se habían conjugado
cientos de palabras bellas
de tu boca pronunciada
y trataba con ellas de formar
la frase más sublime
y aún inexistente del amor.
Pero todo viaje a la imaginación
quedaba suspendido en aquella escena del beso
que se dibujaba en mi conciencia
porque tú para mí, eras el verdadero amor... |