Caminando tras las huellas de la vida, se le apareció una hada madrina, ella le dijo: "Hijo te concederé un deseo, pero tan solo uno".
El muy contento pensó: Tengo que aprovechar súper bien esta oportunidad; ¿Qué pido?, ¿Qué pido?...
Ser bueno, pero recordó que debía dejar de realizar algunas cosas que le gustaban....
No, es mejor tener conocimiento, pero recordó que el conocimiento es infinito....
No, es mejor tener vida eterna, pero recordó que sería aburrida sin felicidad....
No, es mejor tener amor, pero recordó que del amor no se vive....
No, es mejor tener dinero, pero recordó que el dinero corrompe....
Paso un buen rato así, divagando en lo que quería, hasta que.....
¡Ya sé!....Muy sonriente le dijo: "El deseo es poder cumplir mis deseos".
Ella saco su varita mágica y lo convirtió en la nada, porque era la única forma que no puede expresar la inconformidad por lo que hace, piensa, vive, siente, tiene. |