Terapia
El corazón está agrandado. Pensó que era mejor hacer lugar para más amor.
No sabía que el verdadero amor no ocupa lugar y solo consiguió llenarse de tristeza.
Que tonto este corazón! Pudo haber sido feliz sólo con llenarse de alegría, pero estaba ocupado en cosas que podrían ser descuidando las que ya eran.
Quiso hacerse cargo de todo el solito y logró unos cuantos machucones y arrugas.
Cuando se metió el cerebro, logró algo más, un gran dolor de cabeza!
No sabía que lo que el corazón no puede el cerebro lo complica.
Para cuando aprendieron, más o menos a convivir, habían pasado muchos años y muchas cosas, casi diría la vida.
Estando en terapia, aburridos conversaban, el corazón, confesaba:--“me agrandé como un tonto, ahora que necesito abrazar este nuevo amor, me faltan fuerzas y se me escapa entre tanto espacio”; a lo que el cerebro le
Respondió:--“yo ahora entiendo casi todo, pero no recuerdo para qué y no se que hacer con este conocimiento”.
Entonces los dos, cómplices, estallaron en una carcajada.
Por fin se llevaban bien y aunque era el tiempo final, aprendieron a vivir justo cuando tenían que morir.
p.d.: la historia y los personajes son ficticios, cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia y la autora desea que todos aprendamos a convivir antes de que sea tarde.
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