Prefiero distinguirte, entre miradas y gritos.
Cuando regresas de tu somnolencia y me descubres;
y eres camino reciente, y apenas vives.
A ti casi nada te pertenece. Solo tus manos, unos pies,
y sobre todo tus quimeras.
Prefiero distinguirte y regresarte. Y murmurarte al oído,
déjate reposarte un momento.
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