Hoy mientras dormia decidí encontarte,
como si después del tiempo transcurrido,
fuera necesario e indipensable.
Te encontre, ibas consumida e inerme.
Y por tu piel desplegabas tus olores despertinos.
El olor amor y muerte. Ahora que te diviso.
Recuerdo tus últimas palabras y tu amor de costado.
Cuando por la habitación vimos pasar, el último pasaje de esta historia. La que creamos y desplegamos.
Un tanto de inquietud reposa por este espacio,
pareces ser la misma, aunque no lo eres.
Estas como oculta entre palabas, murmurando,
esas frases de entrega continua.
Y te recuestas sobre tus prejuicios ty los descubres,
eres apenas sonido transcurrido.
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