-¡La Revolución, (con R mayúscula), camina por Latinoamérica! – Dijo, casi gritando, el sabio izquierdista, que además era filósofo.
-¡Todas las revoluciones han muerto!, en América Latina está el poder conservador – Respondió, casi gritando, el sabio derechista, que además era comerciante.
Los dos voltearon a mirarme. Pobre de mí, chivo expiatorio. –y… ¿Usted qué cree? – Preguntaron al unísono.
Y yo, que no soy ni de derecha, ni de izquierda, sino todo lo contrario, los mire y socarronamente respondí – Señores, es muy fácil, ni el uno ni el otro están totalmente en lo cierto. Lo que pasa es que, La Revolución si camina en Latinoamérica, pero, lo que pasa es que cuando pasó por Colombia, ¡pisó una mina quiebrapatas!-.
|