El Etiquetador anónimo
Nada carecerá de etiquetas, hasta la nada ya tiene una, la tristeza caprichosa que deambula en los corazones ya ha sido bautizada. Así como con miedo a lo incógnito nos encargamos de nombrar todo lo posible. El nombre no nos dice nada pero alivia el miedo a truncar el ¿Qué es esto?
Ahora que todo esta, como en un vidriera, con nombres y precios estamos tranquilos ¡los nuevos artículos pronto vendrán, con etiquetas y precios nos encontraran! Canta el empleado del mes. En la escuela nos mostraron muchos nombres, el erudito profesor los puso todos en el pizarrón, los unió con flechas de colores y les puso valores, yo los copie, yo vi garabatos, mi corazón no latió ni más ni menos.
Hoy se muchos nombres, altanero doy muestra de mi basta variedad, pero al llegar al hogar del hombre, en la soledad prístina, no hay lengua, nombre ni súper-nombre.
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