Si pudiera hablar por un momento
con aquél buen Dios que está en el cielo,
preguntarle,
¿Por qué con desconsuelo
la humanidad acepta este tormento?,
¿Por qué en guerra fraticida
el odio pierde hasta el aliento
y convierte en hombre en homicida
violando el quinto mandamiento?.
¿Por qué se clava en la cruz al inocente
mientras la justicia es ciega, sorda y muda?
¿Por qué una corona colocas en mi frente
con las dolorosas espinas de la duda?
¿Por qué llenos de odio y venganza
no podemos mitigar este dolor?
Si somos tu imagen y semejanza,
¿Dónde está?,¿Dónde ha quedado aquél amor?
No he venido con quejas importunas
ni he venido en busca del perdón
si me enseñas tan sólo a perdonar
habrás llenado de paz mi corazón. |