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Inicio / Cuenteros Locales / liruviel / LA MUJER DEL RETRATO

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- Es preciosa!!!- dijo Alejandro observando la pintura- ¿quien es?-
-una dama que una vez tuve el placer de retratar - respondió Diego.
-¿Pero quién era? ¿Te dijo alguna vez?- insistió Alejandro
-no, me la recomendó un amigo para modelo, dijo que solo hacia retratos, nada de desnudos.
-Diego, si no es por eso que te pregunto quien es. Lo hago porque sinceramente al mirarla a los ojos por primera vez, siento como si la hubiese visto de algún lado, como si me hubiera encontrado con esta mujer en otra oportunidad.
-¿quizá en una anterior vida?-preguntó Diego.
-quien sabe amigo, quien sabe... tal vez esta mujer fue mi esposa en una vida pasada.
-jajaja -reia Diego- es bueno imaginarse, tu lo dices solo por su rostro o porque en verdad te parece alguien conocido.
-no te rías, que es en serio lo digo por todo, su rostro y el efecto que causa en mi al mirarla.
-es que no te parece curioso que siempre que se piensa en vidas pasadas, la mayoría de gente tiende a pensar en personajes conocidos de rostros hermosos o siempre personalidades de la historia, a los que consideran los buenos, los héroes. ¿Por qué nunca nos recuerda alguien no tan agraciado físicamente, o simplemente alguien común?
-pues, si estás pensando que solo lo digo porque la encuentro hermosa, te equivocas.
Diego se puso de pie y volvió a coger el retrato hecho por él mismo, que lo había puesto en manos de Alejandro unos segundos atrás.
-es muy linda en verdad; pero quizá no debieras ilusionarte con ella.
-no me estoy ilusionando- dijo Alejandro volviendo a coger el retrato de la mujer en sus manos- si yo ya estoy casado hace mucho tiempo.
-entonces, ¿qué es lo que pretendes?
-he tenido algunos problemas en mi relación, pero ese no es el punto. Esta pintura ha causado en mí una curiosidad absoluta... quien sabe si esté viendo mi futuro. Diego tienes que decirme donde encontrarla.
-te dije que un amigo me la recomendó, vino con él una tarde, hice un boceto de su rostro y el resto lo terminé solo. No la volví a ver más, es posible hasta que la haya hecho diferente de como era, porque como te digo sólo la vi una vez, en el lienzo plasmé únicamente lo que recordaba de ella.
-y ¿quién es ese amigo?- preguntó Alejandro.
-Es otro colega pintor, no sé mucho de él solo que es muy bueno con el óleo. Tiene unos excelentes cuadros que ya se han vendido en muchos países. Fuimos compañeros cuando asistía a la facultad de bellas artes.
-entonces ¿cuánto tiempo tiene esta pintura?
-como diez años Alejandro, aquella mujer debe estar muy diferente ahora, puede estar hasta casada si no es más.
- ¿si no es más?- preguntó Alejandro- ¿a qué te refieres?
-que puede tener hasta hijos y quien sabe hasta nietos.
-¡estás loco!-dijo Alejandro riendo- ¿cómo va a tener nietos...?
-has la cuenta. Pongamos, que tenia unos 28 años
-¿28 años?
-si, no creo que sea menos; porque no tiene rostro de ser una guambrita. Hasta podría tener más de lo que estoy especulando.
-no exageremos amigo. Bueno aunque tú como pintor debes saberlo, has estudiado Anatomía debes saber distinguir muy bien entre una jovencita y una mujer madura.
-si, es precisamente por eso que la calculo de esa edad. - Diego se puso de pie abrió una botella de vino que estaba hasta la mitad, sacándole el corcho sirvió dos copas.- ahora, pongamos que tenía esa edad, ahora ha de estar entrando a los cuarenta.
-¿cuarenta?-preguntó Alejandro tomando un sorbo de vino.- cada vez le subes mas la edad. Con razón le sumas nietos.
-mira es que la juventud en estos tiempos es demasiado precoz, por eso deduzco que podría tener hasta nietos, quien sabe si por aquellos tiempos en que la retraté podría haber tenido hijos.
-¿hijos?- preguntaba Alejandro, como lo había estado haciendo a cada cosa que decía su amigo.
-si, hijos pequeños supongo pero debió haber tenido hijos.
Alejandro escuchó el pito fuerte de un carro ,y se sobre saltó. Eso le hizo acordarse de la hora tenia una cita con su esposa para almorzar, miró el reloj.
- ¡qué tarde es!, hemos estado conversando todo el día desde que nos encontramos. Tengo que almorzar con mi mujer.
-así que...¿estás casado?- preguntó Diego cogiendo su abrigo y su cuadro.
-si, no te lo había contado llevo como 20 años casado , ven vamos a que conozcas a mi mujer, te invito a almorzar.
-no, tenia idea que llevabas casado tanto tiempo, casi es el tiempo que nos hemos dejado de ver.
-jejeje- rió Alejandro - tienes toda la razón
Ambos se colocaron sus abrigos cogieron sus maletines y salieron de la oficina de Diego mientras seguían conversando de la misteriosa mujer del retrato.
-siento tantas ganas de conocerla- insistía Alejandro- tiene un rostro que me resulta familiar, no sé porque.
-como te dije antes Alejandro no creo que la haya pintado fielmente a como ella lucía en realidad, debe haber una serie de cambios que ya dependieron de mi imaginación y mi calidad de artista.
-tienes toda la razón.

Cuando llegaron al restaurante ambos se sentaron uno frente al otro esperando que llegara la esposa de Alejandro. Pidieron algo de comida y al fin cambiaron de tema, ya no hablaban de retrato si no del trabajo de Alejandro hace tanto tiempo que no se habian visto. Y tenían tantas novedades el uno con el otro. Eran 20 años, ambos eran muchachos que se encontraban en la veintena y estabaN empezando a seguir sus propios rumbos, ahora eran hombres maduros con una vida ya formada.

Martha llegó tarde acomodándose el cabello, mientras Alejandro la miraba de lejos esbozaba una sonrisa al verla llegar, ella también lo miró. Llevaba el cabello suelto y casi nunca lo hacia, sus cabellos rizados y largos caían estupendamente sobre su figura delgada, era alta, hermosa, tenia la nariz respingada, las cejas espesas, había maquillaje suave en su rostro. Y llevaba su abrigo en el brazo izquierdo y con el otro sostenía su cartera.
-Disculpa la tardanza amor. -dijo jadeando aun por lo rápido que había llegado- nos cambiaron de oficina y tuvimos que pasar arreglando.
-No, te preocupes cariño,- dijo Alejandro mientras le daba un beso- ven siéntate aquí. quiero presentarte a un viejo amigo. Ella es Martha mi esposa.
Martha se sentó y cuando vio a Diego frente a ellos, que la saludaba se quedó fría. Dándose cuenta que lo había visto anteriormente y noto que Diego también cambiaba la expresión de su rostro, se pudo dar cuenta que conocía a Diego de alguna parte, Diego no podía tampoco creer lo que estaba viendo. Allí sentada frente a él, estaba aquella mujer que había pintado hace 10 años atrás, no era otra que la esposa de su amigo. Sin embargo Martha parecía reconocerlo de algún lado pero no acababa de descubrirlo.
- no puedo creerlo- dijo Diego empezando a sonreír- pensé que nunca la volvería a ver.
-¿como? ¿ustedes se conocen?- preguntó Alejandro - como sintiendo celos.
-pues sinceramente me parece conocido, pero no recuerdo de donde.- dijo Martha.
-no se preocupe señora , - dijo Diego. -seguramente esto le hará recordar.-
Se dirigió hasta donde había dejado sus cosas y sacó el retrato al óleo que había hecho de ella. Aquel retrato del que su esposo se había enamorado unas horas atrás. Cuando Martha lo vio empezó a recordarlo todo, una que otra lágrima se le escapó al ver en aquella pintura inmortalizada su juventud.
-¿lo terminó?- preguntó asombrada y al mismo tiempo emocionada de ver su rostro aun juvenil plasmado en aquel retrato. El que menos lo podía creer era Alejandro que se había quedado atónito mirando el retrato y a su esposa, definitivamente era la misma como no lo pudo notar, Diego la había hecho perfecta a pesar de solo haberla visto una vez y Alejandro que la veía todos los días no había logrado darse cuenta que Martha había sido la retratada.
-bueno ya conversarán ustedes. -dijo Diego poniéndose de pie.
-¿pero se va tan pronto?- preguntó Martha a Diego.
-si, debe vender ese cuadro querida. -respondió Alejandro.
-es posible que si amigo. Pero antes quisiera hacerles una pregunta, para saber si mis especulaciones fueron acertadas.
Alejandro sonrió para si , porque sabía que su amigo quería molestarlo. Como en los viejos tiempos.
-¿tienen hijos?-
-si- respondió Martha- tenemos 3
-¿de qué edades Martha?
-a ver…Leonor tiene 19, David 15 y Gustavo 13.
- bien, como lo sospechaba.
Alejandro, sonrió
-si , acertaste-dijo- , pero no tenemos nietos.
-Alejandro de eso quería hablarte precisamente- dijo Martha cogiendo las manos de su esposo-, por eso te cité aquí… nuestra hija Leonor… está embarazada… ¡vamos a ser abuelos!
Diego sonrió mientras recogía su abrigo y se ponía, dio unas palmaditas en la espalda de Alejandro que había sacado su pañuelo y se secaba el sudor de la frente agobiado y sorprendido por la noticia que había recibido. Diego cogió su maletín y el cuadro donde estaba Martha.
-está bien, acertaste- dijo Alejandro, sonriendo finalmente.
-¿de qué hablan? - preguntó Martha.
-ya le contará Alejandro en su casa, por lo pronto quiero despedirme obsequiandole Martha, este cuadro que sé que mejor estará cerca de usted.

Ambos Martha y Alejandro se sintieron agradecidos con Diego que tan bien les había hecho con su encuentro.
Alejandro había recuperado su seguridad, Entendió cuanto amaba a su esposa y que pese al tiempo seguía manteniéndose aún bella, deseaba quedarse con ella más que nunca.
Martha había reafirmado su confianza en sí misma al verse en ese cuadro, retratada. Lucía su juventud y aunque los años habían pasado jugándoles bromas pesadas a su matrimonio. Era indiscutible que Martha seguía siendo hermosa como antes quizá no igual en la hermosura que es propia de la juventud; pero definitivamente tenía una hermosura que solo le habían dado los años y ahora Alberto estaba más que seguro y orgulloso de eso.
Aquel cuadro que Diego le obsequió a Martha, fue más tarde el regalo para su esposo que lo tuvo siempre en el estudio aun después de que Martha falleciera y aquel cuarto fue el refugio donde posó siempre en alto el retrato de su esposa, se llenaba de sus nietos y todos quedaba encantados al mirar tan hermoso lienzo y sobre todo la belleza que reflejaba la mujer del retrato.

Texto agregado el 31-07-2008, y leído por 106 visitantes. (8 votos)


Lectores Opinan
2008-10-23 03:25:16 Con tú esplendida historia me hiciste recordar el misterio que refleja la mona lisa , del gran LEONARDO DA VINCI, debó reconocer que tienes un excelente talento , me encantó que lo hallas mezclado con el arte de la pintura , desde un punto de vista tu escrito me llenó de curiosidad ,(eso es importante), a su vez lo complementaste con el amor , ese es otro punto a tú favor ,realmente es un buen trabajo , te felicitó amiga mía , y te deseo buen progreso en todos tus proyectos . pher , prometeus . pher
2008-10-22 22:45:17 Ameno, interesante, agarra la atención todo el tiempo. Me encantó el giro que dió la narración hacia la mitad. Esas sorpresas de la vida que tan apasionantes la hacen. El final lo abreviaría. _Besos. Stelazul
2008-09-05 06:16:27 Bien narrado. 5* ZEPOL
2008-08-30 03:16:36 me ha encantado este relato ,has hilvanado muy bien las palabras ...cariños =D dulcequimera< /a>
2008-08-09 02:18:23 Es una narración fresca, impecable. hace que el lector se conecte con la trama y dificilmente pierda el hilo que lo ata. es elegante. Hay fluidez en cuanto a la narración. Me pareció una bella imagen aquella ultima parte que en cierta forma parecería una reflexión, me hizo pensar mucho en la familia, en la fidelidad. lo que se debe hacer y lo que no. afortunadamente no hubo nada que haga desviar a la historia y la convirtió en un relato a más de interesante muy sano. te felicito. Calidor
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