Soy la que soy
y ya no tiene remedio.
Desde que me alimento de tus labios,
desde que habito en tu cuerpo.
La que te piensa en la cercanía
y en la distancia,
la que está viva por tus besos.
Soy la roca abrupta
bañada por las olas de la nostálgia
esperando al Sol del nuevo día
desde tus pestañas.
Soy lo que veo en este espejo,
un ave que no supo volar nunca
y que hoy,
bajo tu atenta mirada
levantó su vuelo.
Soy por ti lo que soy
y me gusta...
¿para qué ponerle remedio?
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