Si pudiera explicar, con estas palabras tu belleza, no me alcanzarían las sutilezas para describir cuando dichosos se encuentran mis ojos al observarte.
Cuan obsesionados están por explicar tus semblantes y que mi amado lector lo entienda.
Cuan desesperado me vuelve la idea de no poder describirte y así ser la envidia de todos.
Pero aun así, si se que tu bellezas es inexplicable, se adormece lentamente el cansancio y sos la euforia que salva mi neurosis.
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