Atraparé suspiros en mis manos,
liberaré mariposas,
y prenderé sahumerios con aromas
a sándalo.
Guiaré los minutos por el camino
de la esperanzas,
descolgaré novas, estrellas nuevas
para vestir mi horizonte
entretejiendo suspiros.
Pintaré de colores insólitos
la loca inquietud de amar sin amante.
Descubriré palabras
envolviendo en tenues gasas mis
pensamientos exaltados
Seré virgen de espera
aguardando lo que vendrá,
lo que aún no está escrito
pero que me pertenece.
Arrebataré al viento
el sonido monocorde de la brisa
para que circule en mis oídos
como corcel de sueños
Viviré enajenada,
separando los labios,
aspirando con ansias.
Erigiré un Faro que ilumine
mi mundo,
indicando el camino
a los dioses benignos,
para que la vida me invada,
y el amor que me esquiva,
que me elude y me evita,
llegue al fin a mi orilla.
María Magdalena
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