Se cansó el amor...
de golpearse siempre
contra la misma arista,
se cansó de desangrarse en los días,
y de suicidarse en las noches.
Tomó sus bártulos...
dejó atrás ilusiones compartidas
orientó la brújula de sus fantasías
hacia horizontes diferentes,
partió en busca del alma prometida,
la que le auguraron los dioses,
la que le era escondida.
Caminó caminos ya recorridos
en búsqueda de ignotos acertijos,
para develar de lo oculto
una nueva y última...
oportunidad de vida.
Se cansó el amor...
y descubrió .........
que las manos se vaciaron de caricias,
que los besos abortaban en las bocas,
y que la luz.....
Ah...... la luz......
la luz que todo lo embellecía,
ya no existía.
Se cansó el amor...
de tantos desencuentros compartidos,
de tantas horas perdidas sin encontrarse,
de tanto...
de tanto por vivir.....
sin ser vivido.
Se cansó el amor.....
y se hizo chiquito.... muy chiquito,
hasta caber en la palma de una mano,
buscando quizás...
un refugio dónde cobijarse
ese pobre amor,
cansado, muy cansando.
Armó sus pocos atavíos...
sus poquitas, insignificantes cosas ....
Una foto de los momentos compartidos.
Un beso que una vez se hizo carne.
Una caricia..... un suspiro.
Lo puso todo en un atado que colgó de su hombro
y partió el amor...
buscando su destino.
María Magdalena |