Quedan
Me gustan sus manos que rozan. Sus caricias casi urgentes.
Me gusta esa espera de lo que vendrá sin saber si llegará .
Deseo que me toque, deseo que me ame. Deseo que me bese.
Espero que sus yemas recorran mi morfología, cada cumbre y cada valle.
Aunque no ocurra, quedan los deseos en mis sueños dormidos y despiertos, teñidos de pasión y de lujuria.
Quedan en la espera, atesorados en algún lugar, cual sea que fuere, donde guardamos las quimeras del amor.
Quedan en la piel quemando por la ausencia.
Quedan, no sé donde, pero las fantasías siempre quedan.
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