Y vienes a mí en tu órbita nueva,
enciendes y llenas toda mi vida,
ya no necesito a nadie a mi lado,
¡oh! gracias amor...mi dicha obtenida.
Y dejo que me surquen tus palabras dulces
y que me salpiquen tus dedos expertos,
mientras que mis ojos atesoran todo
y colman mi ser de gratos momentos.
Vida de mi vida cuánto yo te amo,
¿en qué desnivel perderé tu amor?...
y arropo el alma para que no entienda...
hoy por hoy te tengo, todo es esplendor.
Y si te vas ...
déjame de ti un atisbo,
un manojo de palabras bellas,
esos besos tan ardientes y
de las caricias...aquellas.
Una sombra de los sueños realizados,
un esbozo de los que no pudimos,
unas gotas del llanto más triste...
unas sonrisas y los alegres mimos.
Y llévate de mí el amor más grande
el sentimiento más puro y eterno
y no sospeches nunca que el olvido,
borrará lo vivido sólo por no vernos.
Y te ruego...
baña de plateado la ruta elegida,
para que el sol se refleje siempre...
y cuando mi vida se halle perdida,
yo siga tu rastro como un aliciente.
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