Pequeño cuento para niños..
Era un día más en el óceano.Todo estaba tranquilo, hasta que de pronto, el lecho marino convulsionó.
Un ruido subterráneo aterrorizó a la pequeña caracola, sin sospechar lo que ocurriría segundos después. Las rocas que sostenian su refugio comenzaron a destruirse bajo sus pies.
¡Pobre caracola! ¿podrá correr a protegerse? Díficil.. ellas de por sí son lentas y la naturaleza no fue amable en otorgarle rápidez, verdad?
Los segundos pasaron a ser minutos y esos a su vez se convirtieron en horas y la desesperación por querer arrancar de un rodado de piedras atraidas por el agua y la fuerza del sismo, la hizo creer por un instante,que llamando a sus amigos cangrejos, ellos la rescatarían porque tienen muchas patitas y son ágiles para correr y además contaban con su coraza externa y experiencia (eran mas viejitos). Pero la caracola, en su ingenuidad, no pensó que estarían tan asustados, como ella y sólo recibió ondas sonoras, diciéndole que todo pasaría pronto, a modo de tranquilizarla. Los movimientos subterráneos se oian amenazantes, tanto así; que al verse tan lenta, decidió refugiarse en su concha, con los ojos cerrados, resistiendo el rodado que caía con fuerza sobre ella a riesgo de quedar aplastada (como sardina enlatada)
De pronto..
todo se silenció, el suelo dejó de moverse, la arena ya no estaba revuelta y solo algunas algas sueltas flotaban sin rumbo, a su alrededor.
Como pudo, sacó titubeando sus antenas para detectar si el peligro había pasado y sólo una pequeña roca que rodó por su costado hizo que su corazón se paralizara, escóndiéndose nuevamente.
Al rato después, intentó reincorporarse de nuevo y al ver que ya no pasaba nada, decidió revisar el desastre que había quedado.
Con sus ojos, aún humedecidos por el llanto, se dió cuenta que los regalos que con tanto esmero habia colgado en la pared, se habían caído y deteriorado, todo era un verdadero caos; peces muertos y algas arrancadas de raíz, flotaban en su jardín sin rumbo aparente.
¡Que desorden!Toda la fauna marina estaba convulsionada, ¿acaso esto fue un llamado de atención?
Puede ser.. - pensó para sí - mas que mal, tengo un refugio que cubre mi cuerpo, y esos peces murieron a pesar de que podían nadar con más rapidez-
¡Que extraña es la naturaleza! a unos les dio rapidez y a otros, lentitud ..
Y cavilando en sus propios pensamientos, con la sonrisa de siempre, se puso a reordenar su hogar, a buscar colores alegres para pintarla de nuevo, a reparar los regalitos que se cayeron y colgarlos nuevamente en su pared favorita y ¿sobre todo? a parchar esos pequeños quebrajos en la concha que cubre su frágil, húmedo,feo, regordete y esponjoso cuerpo,como la de las babosas.
Sí! quebrajos..pero son chiquitos, casi nada..
¿mas que mal? Esa concha que a veces le pesaba y le hacía caminar tan lenta, como las tortugas de tierra, fue su escudo protector, por lo tanto, pronto habría que repararlo.
¿saben por qué?, simple! nunca se sabe cuando vendrá a su refugio, un maremoto otra vez
Vilyalissë ..
Madrugada 07/09/2008 |