Entre líneas sabrías que hay más sabiduría en el silencio
que en la algarabía de una falsa sonrisa.
Mâs no tiene culpa la recta
que se corta con un punto y aparte
para volver a empezar cuantas veces sea necesario.
El papel permanece siempre en blanco.
Los muertos en batalla no sabìan
contra quièn peleaban,
borrachos de mentiras festejaron,
el dìa que un disparo les oscureciò el cerebro...
Inocentes, gritò el pueblo.
Yo sigo escribiendo el libro
que parecìa terminado.
Ya habrà quien pueda interpretarlo.
RHCastro.- |