CIVILIZACIÓN
I: La gente goza al transformar la ficción en suceso cotidiano: mientras más antinatural es el estilo de vida, mayor apego suele sentirse por este mundo. –Esa dulce esencia de la artificialidad.
II: Las notables tasas de desempleo se mantendrán por largo tiempo, pues seguirá siendo imprescindible para las empresas transnacionales que millones de seres humanos permanezcan viendo televisión contra su voluntad.
La pasmosa experiencia del desempleo prolongado convierte los segundos en algo intemporáneo; el acontecimiento en no suceso.
III: La estrategia de uno que otro programa educativo evita que, al crecer, los niños comprendan su realidad.
IV: Actualmente, una persona grata es aquélla a la cual no le interesa relacionarse profundamente con nadie.
V: La civilización está tan magistralmente planeada, controla de tal manera al humano, que éste intuye que algo anda mal al sentirse, en verdad, relajado. A esto se debe que quien disfruta de la tranquilidad por un razonable período de tiempo se interprete a sí mismo fuera de armonía.
VI: La variedad también empalaga: ideas falaces fraguando un falso concreto.
VII: Los esclavos ya no son arrancados de su tierra y vendidos como mercancía en otro país. Ahora ellos se embarcan, se ofrecen al mejor postor. Se conocen como emigrantes del tercer mundo.
VIII: El mundo debe interpretarse como un bistec, que mejor sabe mientras menos cocido esté. La vida como una lata vacía: no retornable; sí reciclable.
IX: Buscar el perfeccionamiento en la competencia civilizada va en contra de la naturaleza humana.
X: El descanso debe ser un hábito imprescindible.
XI: Noticia de ocho columnas en los principales periódicos del mundo, en el siglo XXII: “Estalla huelga en el Sindicato de Robots. El Parlamento no aprobó la neurona plástica”. -Dicho Parlamento estará formado por mayoría de clonados.
XII: Todas las ciudades han creado más de un limbo insufrible: el aeropuerto, la central de autobuses, su estación de ferrocarril, paradas de bus...
XIII: El disparate es una cualidad que se descubre con la edad.
XIV: La clave para que una sociedad se ahorre años de estancamiento, es tener la inteligencia y, sobre todo, el valor para diferenciar, en el momento justo, entre una degeneración y un cambio.
XV: La gente citadina evade en mayor grado la idea de la muerte en relación con la gente del campo, por permanecer más tiempo que éstos en interiores. -Misterio de los tamaños.
El ser humano se encuentra embrollado en las distancias.
XVI: Nuestra época es una estridente oscuridad que ilumina lo que no deseamos oír; sepultando lo que ansiamos escuchar.
XVII: La naturaleza es obediente. El hombre, mustia sumisión disfrazada de arrogancia.
XVIII: El diario descubrimiento de un nuevo grafito en la pared de este edificio. Triste realidad: todos los grafitos del área metropolitana se asemejan entre sí; formado cada uno por signos, por claves; representando principalmente el dominio sobre un territorio; cuando el poder -dicho por Facundo Cabral- es una masturbación mental; cuando hay tanto qué expresar, qué gritar.
La inmensa mayoría de los chavos banda rehuyen a la imaginación, su verdadero poder. -¿De qué les sirve entonces tanta droga?
XIX: El hombre duda si realmente es el príncipe de la creación cuando descubre que puede asir cosas con los pies.
XX: Las canciones de cuna predilectas de los ciudadanos del mundo entero son sus himnos nacionales.
XXI: Alguien que no conoce algo, siempre y cuando sepa de su existencia; y cuando ese algo es codiciado de manera general; pero a pesar de las circunstancias ese alguien no se ocupa en aquello, es alguien que domina la estructura de ese algo.
XXII: El ser todo un profesional civilizado es sinónimo de ser todo un sometido. La responsabilidad es un simple medio, nunca un fin.
XXIII: Es increíble: los comerciales y locutores de radio norteamericanos vociferan, mínimo, una cifra numérica por cada cien palabras que en promedio escupen de su boca; y generalmente la palabra que sucede a la cifra es la insípida free!
El sueño americano es una oferta bofa.
XXIV: Metieron al reformatorio a tres adolescentes sorprendidos durante la madrugada, mientras le otorgaban vida a un paso a desnivel, modelando en sus muros toda una epopeya urbana.
Cinco horas más tarde, trabajadores del municipio untaron galones de pintura blanca sobre la obra.
En seguida, “creyentes” de un partido político se dedicaron a embarrar propaganda alusiva sobre la pintura blanca.
Por la noche, tres adolescentes golpeados y sin un centavo asaltaron a un trabajador frustrado, quien de adolescente soñaba con murales de épica urbana; a pesar de que, hasta esta noche, se ganaba la vida pintando paredes de blanco.
XXV: Es peligroso aprender por imitación.
XXVI: No estoy dispuesto a echar a perder mi existencia en nombre de la enajenante, perfeccionista actualización de vanguardia, o el progreso -irreflexivo- de mi patria.
XXVII: La ropa de moda es un uniforme camuflado.
XXVIII: Cuando la mecánica penetra en la mente el corazón comienza a oxidarse.
XXIX: El mundo se modifica a diario. Lo que ayer fue, hoy no es; lo que hoy es, seguramente mañana no será.
El mundo cambia y seguirá cambiando; mientras tanto yo permanezco quieto, paciente, comprensivo; deseo que el mundo, de tanto cambiar, algún día logre alcanzarme.
XXX: Me pregunto, si los humanos tuviesen alas, seguramente les agradaría posarse por las tardes en el borde del muro de sus nidos. -Las aves ya se habrían extinguido.
XXXI: La civilización es una barbarie sofisticada.
XXXII: La dicha es comprender; no aprender. Comprender lo estratégico; no lo indispensable.
XXXIII: Sé que es una puerta; me sugieren que sea un túnel.
XXXIV: Me da flojera aprovecharme de la gente: no sirvo para casi ninguna ocupación lucrativa.
XXXV: Crecer se ha convertido en instinto, en cualidad cuantitativa.
XXXVI: Los ideales de la gente están a punto de ser enlatados y puestos para su venta por el consumismo. Lo irónico es que los compradores serán estas mismas personas.
Espero que los procesos de producción atinen, al fin, a cometer un fatal error.
XXXVII: El don del silencio sigue siendo una virtud; no un defecto de fabricación.
XXXVIII: El inconsciente de la civilización le teme a la paz.
XXXIX: Todo balance representa una oculta inconclusión. Toda objetividad es el reflejo de, al menos, algo subjetivo.
XL: Al escoger a nuestra pareja, mientras más civilizada es la elección, más peligroso será el albur .
XLI: Los animales inferiores suelen habitar el espacio que les corresponde. El humano, el lugar equivocado.
En el primer caso, la excepción enloquece poco a poco dentro de frías jaulas de acero o algún lúgubre laboratorio de insensatez. En el segundo, uno que otro homo sapiens debería pasar su vida dentro de esas jaulas, experimentando en carne propia su codiciada civilización.
XLII: Lo sofisticado de la civilización, en todas sus facetas, será recordada en el futuro como una vulgar candidez, por la sencilla razón de carecer de sensibilidad. A menos que algún día la ética de la ciencia y la tecnología se base en armonizar al espíritu.
XLIII: Usar antitranspirante equivale a colocarse un tapón en el ano. (Autora: Alma Vizcaya Rosales -quien en su locura descansa).
XLIV: Principio de estabilidad en la civilización: lo que desees es lo que te daré.
Las teorías hablan de probabilidades. Mover un dedo, de otra alternativa.
XLV: Con los años, la ciencia aceptará al siglo XX como el primer espectáculo completo, objetivo, contenido en audio y video. -Para entonces el cine comercial será un simple documental sobre cierta y vieja maquinación archivada en el casillero de chips ultramodernos.
XLVI: Lo ético es aprender que por cada puñito de granos de maíz, le corresponden unos cuantos de haba, calabaza y chícharo, para luego tapar el hoyo con el pie; teniendo sumo cuidado de no ser mordido por esos escorpiones; antes de aprender a interpretar el espíritu de una ¿ley? detrás de un escritorio.
XLVIl: El arte de vender suele ser la táctica lícita para embaucar a la gente.
XLVIII: La ventaja de cumplir con la actual definición de honrado se basa en evitarse vanos problemas con las personas.
XLIX: Una visión es el estilo de vida que merece llamarse realidad.
L: Las finanzas son uno de tantos quehaceres humanos producto de la complejidad innecesaria.
LI: Todos y nada. Luego, todo, sin nada.
LII: El celo con el que el hombre sigue defendiendo su punto de vista, demuestra que aún está en pañales respecto a su evolución. Pocas veces se siente tan humillado, tan vencido, como al sufrir un simple vómito estomacal -lógicamente la ciencia médica tiene mil respuestas especializadas al respecto.
LIII: Después de siglos de combatir convencionalismos sociales, el mundo se topa ingenuo ante un súbito convencionalismo tecnológico: el menor esfuerzo físico y mental; y su entorpecida conciencia agotada antes del mediodía.
LIV: Liberación femenina; antirracismo; pugna religiosa; etc. Lucha exigiendo autonomía, reconocimiento, libertad… ¡Tonterías!
Si algo nos ha enseñado la verdadera historia del mundo moderno -entendiendo por “moderno” los últimos ocho mil años-, es que muy pocas personas se han esforzado lo necesario para hacer algo realmente interesante de sus vidas -ser padres, para empezar.
Hay que intentarlo; independientemente de ser hombre, mujer, musulmán, jodido, víctima de guerra, analfabeta, insípido ser humano.
Acaso los afanes por liberarse, igualar, ser reconocido, ¿no son síntomas de mediocridad que esconden el miedo ante la indiferencia por ser, individualmente, para luego ser en grupo? ¿No cabe la posibilidad de que representen, a final de cuentas, la auto-competencia desarrollada, madura y en constante vigilancia por parte de los medios del poder?
LV: Lo que el ser humano crea, es interesante. Lo que hace, hueco, ineficaz, aburrido.
La civilización ha provocado tres calificativos principales: bueno, malo y aburrido. Lo “bueno aburrido” es moraleja. Lo “malo aburrido”, vulgaridad.
LVI: Cuando se protesta contra algo, debe estarse dentro de ese algo, sufriéndolo; y a la vez fuera del mismo, al conocerlo, para evitar hacerle propaganda a dicho algo.
LVII: Si te llaman a la lucha, echa mano de tu instinto inteligente, antes de tu razonamiento puro -seguramente utilizado por alguien más.
Perdóname Maquiavelo, pero la última estrategia es: ¡Retrocede para vencer!… ¿o para vender?
LVIII: Una diferencia entre las hormigas y nosotros es ésta: ellas buscan a diario su alimento con la cabeza pegada al suelo; nosotros lo hacemos con la cabeza pegada a la sección de empleos de algún diario. -Para nuestra desgracia no contamos con sus antenas.
LIX: El mejor mago es el idioma. Luego, el mejor embuste, la oferta. -Complemento perfecto.
LX: Imagino el futuro de este planeta, si las potencias económicas mundiales, una noche de verano se reuniesen para jugar de nuevo; siempre y cuando dicho acontecimiento fuese alumbrado por de velas de cebo, a mitad de mi bosque, sin luna; y a su espalda, ejércitos de árboles centenarios; albergando millares de ojos al asecho, brillando su ingenuidad. Su hambre.
Me pregunto si la sombra de alguno de esos supuestos líderes dejaría de titubear por un instante; a pesar de que el viento, sabio, ya se hubiese retirado a descansar.
LXI: ¿Qué se necesitará para entretener a la gente del siglo XXI? ¿Acaso se llegó a un callejón sin salida?
Hace años que se experimenta una burda imitación con sinfín de tonalidades. Ya es hora de darle un sentido apropiado, oportuno a la palabra fastidio.
La alternativa puede ser un retroceso inteligente para hallar una nueva vía -encontrar el momento del error-; divorciada, eso sí, de todo lucro protagónico. -Tan sencillo, tan lejano. Tan necesario.
¿Nacerá alguien que desmarañe el laberinto del callejón?
LXII: ... Y la moda se convertirá en folklore; después, en acervo mundial.
LXIII: El significado tan peculiar que en los últimos años ha tomado la palabra producción, provocará algún día que el hombre productivo se reconozca inútil por naturaleza.
LXIV: Casi todos los seres humanos resultan aburridos desde el momento en que se obstinan en evolucionar a favor de su egoísmo.
Mucho tienen que aprender, por ejemplo, de los perros: aquéllos que convivieron con Hernán Cortés son exactamente iguales a los de hoy; tan sólo han tenido que aprender a cruzar la calle.
LXV: El hombre de esta era, como un todo, sufre su adolescencia.
LXVI: Sé bien que nunca compraré un automóvil; independientemente de contar con el dinero suficiente.
Ante el caos de las ciudades siempre será mejor alternativa que otros manejen por mí. Esta vida es demasiado exigente como para andar buscando, de manera cotidiana, seis metros cuadrados de espacio perdido.
LXVII: -¿Cuántas casas contaste hoy? –me preguntó aquel niño en medio del camino rural, con su libreta escolar arrugada, cuyo espiral de plástico semejaba el resorte retorcido de la obsoleta maquinaria de un censo.
LXVIII: “Salchichas con venas”, dirá la publicidad. Todos las comprarán. Alguien se secará una lágrima con un pañuelo de seda.
LXIX: Si estuviera en mis manos, sentenciaría cadena perpetua al inventor de la ¿eficaz? alarma automotriz.
LXX: En el siglo 1 d.C. alguien dijo: “Es pecado trabajar en exceso tan sólo por conseguir dinero.”
Después de dos mil años, el gran iluso, siempre innovador, sigue pasando por comunista.
LXXI: La teoría se encuentra en el Proceso Administrativo . La práctica en el libro El Proceso, de Kafka.
LXXII: El sonido de la línea telefónica esperando respuesta se ha convertido en la más grande esperanza del ser humano.
LXXIII: El perfeccionamiento es la costumbre que comprueba la vulnerabilidad emocional del ser humano.
LXXIV: Resulta fácil y económico reparar los daños causados en un corral.
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